Atlántico reclama inversiones en infraestructura eléctrica

Expertos y autoridades recomendaron modernizar el sistema y ajustarlo a la nueva realidad del Caribe.

Varias dudas no quedaron resueltas en la rueda de prensa en que el superintendente de Servicios Públicos, José Miguel Mendoza, dio a conocer la decisión del Gobierno de liquidar Electricaribe.

Una de las principales preocupaciones expresadas por amplios sectores de la opinión pública en la víspera, y que no abordó a fondo el superintendente, era de dónde saldrían los recursos necesarios para superar el rezago de por lo menos 20 años que presenta la infraestructura eléctrica en el Caribe.

El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, estima que se necesitan por los menos 1.5 billones de pesos para tal fin luego de que Electricaribe no haya realizado los esfuerzos suficientes “para darle un vuelco a la prestación del servicio de energía”.

Para el mandatario, es importante que el nuevo operador llegue con la suficiente solvencia económica para financiar la modernización que necesita el sistema eléctrico. Solo así –dice- se logrará la capacidad de atender un mercado que supera los 10 millones de habitantes.

William Mercado, experto en energía eléctrica, sostiene que se deben hacer todos los esfuerzos necesarios porque “en la región Caribe el 80% de los usuarios pertenecen a los estratos 1, 2 y 3”.

Considera un error no haber modernizado gradualmente la infraestructura eléctrica a medida que la demanda crecía. “La empresa no tuvo el crecimiento que ha tenido nuestra región”.

Se niega a creer que la llegada de un nuevo operador sea la panacea porque “no existen las condiciones de transporte de energía a nivel local” y tampoco ve que el problema tenga “solución en el mediano plazo”.

Carlos Pantoja, presidente en el Atlántico de la Asociación Colombiana de Ingenieros Eléctricos (Aciem) afirma que el sistema que abastece de energía al Caribe data de 1998, por lo cual “el rezago es bastante grande”.

Para Pantoja, es fundamental actuar con rapidez porque “en cualquier momento nos puede fallar lo que tenemos”. Y esto se conecta con la queja del alcalde de Barranquilla, Alejandro Char Chaljub, quien protestó porque las lluvias que afectaron algunos municipios del Atlántico el pasado fin de semana provocaron sendos apagones en varios sectores de la ciudad. “Ante cualquier dificultad se quedan sin luz cientos y cientos de hogares”.

Al igual que William Mercado y Alejandro Char, a Carlos Pantoja también le preocupa el hecho de que las redes que más deterioro presentan son aquellas que atienden a los barrios más pobres de la región.

Luis Caro, presidente de la junta de acción comunal del barrio Los Ángeles III etapa, suroccidente de Barranquilla, asegura que la comunidad ha padecido como nadie el mal estado del cableado, lo cual provoca variaciones constantes en el voltaje que terminan dañando los electrodomésticos.

Dice que los problemas empezaron “cuando cambiaron las redes de cobre, que eran más resistentes, por las de metal”, un material que cede fácilmente ante las brisas y la salinidad del ambiente que caracteriza al Caribe.

Norman Alarcón, miembro del movimiento ciudadano Indignados con Electricaribe, piensa que la región no se ha librado por completo de la amenaza de un apagón porque, hasta ahora, “solo se han tomado medidas parciales que son pañitos de agua tibia”.

Se declara preocupado de que, teniendo en cuenta que estamos en año político, se “politice” la crisis que en materia de energía eléctrica vive el Caribe y una vez más se aplacen las decisiones “radicales” que se deben tomar para garantizar un buen servicio.

 

 

 

 

 

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