Ciciliano le ganó al Club Deportivo Millonarios y deberán indemnizarlo

Una millonaria reparación deberán pagarle por un despido injustificado indirecto.

Ricardo Manuel Ciciliano /

La Corte Suprema de Justicia, en su Sala Laboral, falló en favor del exfutbolista Ricardo Manuel Ciciliano al confirmar que el Club Deportivo Millonarios tendrá que pagarle más de 838 millones de pesos por un despido injustificado indirecto, pues terminó renunciando porque no le pagaban.

El pleito, que con esta decisión llega a su fin, comenzó con la demanda del exjugador porque no le pagaron “los salarios correspondientes a los meses de septiembre a noviembre de 2009 y tampoco los aportes a seguridad social”. Esto pese a tener un contrato superior a un año, prestar su servicio en Bogotá, “de manera personal y bajo continuada subordinación, desempeñándome como jugador de fútbol”.

El Club deportivo señaló que tenía un contrato a término fijo con sueldo integral por lo que no tenían que reconocer pagos posteriores a la terminación del mismo, que desde 2005 se encontraban en restructuración y que a partir del 3 de diciembre de 2009 “y de ahí en adelante, los salarios no fueron causados porque el demandante como jugador profesional no actuó en el rentado nacional con el club demandando”.

La Corte apoyó la decisión del Tribunal Superior de Bogotá, que señaló que no había justificación en que por una restructuración no se hacían los pagos, y que el mismo Club reconoció que no había pagado, razón por la cual ya se generaba la indemnización.

“El tribunal no incurrió en un yerro alguno al avalar la decisión de un juez de conocimiento de otorgarle al demandante la indemnización a que tiene derecho por la terminación sin justa causa (despido indirecto) del contrato a término fijo mayor a un año”, se lee.

El Club también reprochó que al interponer la demanda, Ciciliano pidió una indemnización correspondiente a 15 días de salario que serían más de 24 millones de pesos, pero se le ordenaron más de 800. La Corte Suprema dijo que aunque él se haya equivocado al pensar que era ese valor el que le correspondía, el juez estaba en la obligación de reconocerle lo que ordena la ley.

 

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