La Asamblea Nacional de Venezuela y su papel este 10 de enero

El Parlamento no es reconocido por Nicolás Maduro pero sí por la comunidad internacional.

El jueves 10 de enero Nicolás Maduro asume un nuevo mandato como presidente de Venezuela. Un gobierno que ha sido desconocido por la oposición venezolana y gran parte de la comunidad internacional, quienes piden que sea la Asamblea Nacional la que asuma las riendas del país.

Esta Asamblea, conformada por 167 diputados, es el órgano que ejerce el poder legislativo en Venezuela. No obstante, desde 2016 y luego de que la oposición obtuviera la mayoría de los escaños, este poder ha sido desconocido por el gobierno oficialista. De hecho, la Asamblea aprobó un antejuicio de mérito a Maduro, una decisión más de carácter simbólico que efectivo, pero que exhibía las profundas divisiones en el país.

El Tribunal Supremo de Justicia la declaró en desacató por lo que las decisiones allí tomadas son consideradas nulas, Maduro no rinde cuentas a estos diputados y parte de sus funciones han sido designadas a la Asamblea Nacional Constituyente presidida desde el 19 de junio del 2018 por Diosdado Cabello.

No obstante, es la Asamblea Nacional el ente de Venezuela que cuenta con mayor reconocimiento internacional al enfrentarse al poder ejecutivo liderado por el presidente Nicolás Maduro. Juan Guaidó, del partido Voluntad Popular y presidente del ente, ha señalado que Maduro “usurpara” la presidencia a partir del 10 de enero por lo que anunció trabajara en favor de una transición política. En su primer discurso como presidente del legislativo señaló, además, que “si Maduro no oye las voces que le han pedido no tomar juramento, los diputados reafirmaran su ilegitimidad”.

De igual forma, manifestó su intención de que la Asamblea asuma la representación de Venezuela internacionalmente, así como el propósito de crear un órgano de transición para la restitución del orden constitucional. De hecho, el presidente Iván Duque, expresó su apoyo a Guaidó, al igual que Estados Unidos quien calificó a la Asamblea como la única legitima.

La OEA también ha señalado que apoyaran los esfuerzos de Guaidó y la Asamblea en esta coyuntura decisiva en la que asumen la dirección del país, y el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela en el exilio ha instado a Maduro a entregar el poder que “ejerce ilegitímame” a la Asamblea Nacional.

Adicionalmente la Unión Europea se unió a los llamados para elecciones libres y justas y pidió que se respete a la Asamblea. Mientras que el pronunciamiento más contundente lo ha hecho el Grupo de Lima quienes, a excepción de México, pidieron a Maduro no asumir el nuevo mandato y trasferir, de forma provisional, el poder a la Asamblea Nacional hasta que se realicen nuevas elecciones presidenciales democráticas.

A pesar de que la Constitución de Venezuela establece que el presidente debe posicionarse ante la Asamblea Nacional, Maduro se juramentará para el periodo de 2019 a 2025 ante el Tribunal Supremo de Justicia debido a que la Asamblea Nacional está en “desacato”.

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