¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Columnista Invitado
COLUMNISTA INVITADO

Habrá medios para rato

¿Realmente es inminente la desaparición de los medios de comunicación “tradicionales”?

Desde hace ya varios años se viene presentando tanto a nivel nacional como internacional, una interesante discusión sobre las implicaciones y el impacto que tiene la tecnología en los medios de comunicación “tradicionales” (radio, prensa, revistas y tv), en su modelo de negocio y sostenibilidad, llegando algunos incluso a afirmar que su muerte es inminente. Se ha dicho de todo. Que los periódicos impresos desaparecerán, que ya nadie volverá a sentarse a ver televisión, que la radio es solo para los dinosaurios. Es usual oír en foros, corredores y pasillos, que las empresas no tendrán cómo pagar los salarios a sus empleados ni a los periodistas que generan los contenidos, que la gente ya no lee y que, gracias a las redes sociales, el periodismo de calidad se acabó.

Los anuncios hechos la semana pasada por uno de los mas grandes y tradicionales medios de comunicación del mundo, el New York Times, indican que en esas versiones hay más derrotados y alarmistas que lideres empresariales conscientes de una nueva realidad y una nueva dinámica determinada por las nuevas tecnologías y el Internet ávidos de capturar un mejor futuro lleno de oportunidades.

Hagamos primero un poco de memoria. Hace cerca de 7 años, el 17 de marzo del 2011, el Editor en jefe del New York Times Arthur G. Sulzberger, escribió una carta dirigida a todos los lectores del periódico anunciándoles la llegada de una nueva era para la casa editorial y, en mi opinión, lo que sería uno de los más importantes hitos en la época moderna del periodismo y los medios de comunicación a nivel mundial. En dicha comunicación, el señor Sulzberger anunció el inicio de un proceso de transformación digital estructural de uno de los más tradicionales, rígidos y legendarios diarios de la historia de la humanidad. En una comunicación de no mas de 6 párrafos, el diario informó a sus usuarios, como con un baldado de agua fría y sin anestesia, la entrada en operación del modelo de suscripciones digitales y pago por contenido online (web y móvil).

La activación de la estrategia se organizó de manera escalonada iniciando por Canadá a modo de “prueba”, para luego implementarse con los lectores de Estados Unidos y posteriormente con los del resto del mundo. En dicha oportunidad el periódico reconoció que era un primer paso que llevaba consigo grandes riesgos y un cambio que afectaría a sus usuarios, en especial a aquellos de alto consumo de contenidos en las plataformas digitales, pero que se atrevían a hacerlo atrincherados en su firme convicción de que de esa manera iban a contribuir al fortalecimiento del periodismo de alta calidad al que se habían dedicado en sus más de 160 años de circulación.

Recientemente, a través de su habitual comunicado trimestral oficial, el Times dio a conocer los detalles de sus resultados operativos y financieros con corte a noviembre de 2018, los cuales son bastante llamativos para un medio que se enfrenta, al igual que todos, a un mundo determinado por la cultura de la inmediatez y la agilidad, en donde los millenials hiperconectados marcan la parada y donde pareciera que triunfa lo superficial frente a la rigurosidad.

“La Dama Gris” del periodismo anunció la semana pasada haber tenido un aumento significativo de sus ganancias operativas en este tercer trimestre del año, superando los $ 41.4 millones de dólares frente a los $31.8 millones de dólares en el mismo período de 2017, así como un aumento en sus ingresos totales del 8.2%, pasando de $ 385.6 millones de dólares en el tercer cuarto de 2017 a $417.3 millones de dólares en la actualidad.

Las buenas noticias se sustentan fundamentalmente en dos elementos. El primero es el aumento sustancial de suscriptores digitales como resultado de una exitosa y determinante estrategia de priorización, denominada “subscribtion-first”, que ha hecho posible mantener el numero de suscriptores en ascenso constante. Adicionalmente ha generado un repunte en los últimos 3 meses, capturando más de 203.000 nuevos suscriptores, superando así los 3 millones de abonados digitales, lo que lo hace el periódico con mayor numero de suscriptores de esta categoría a nivel mundial en la actualidad.

El segundo hecho en que se sustentan las buenas noticias corresponde a los ingresos por concepto de publicidad, los cuales aumentaron un 7.1%, llegando a 121 millones de dólares en este tercer corte del presente año. La publicidad digital alcanzó los $57.8 millones de dólares lo que significa un aumento del 17.3% en los ingresos por este concepto con relación al mismo periodo del año pasado, representado un 47% del total de los ingresos publicitarios de la organización.

A pesar de la mejora de los números en este campo, hay también un llamado de atención si se mira la foto general en la medida que plataformas como Facebook y Google siguen siendo los que se llevan la tajada más grande de la torta, pero lo que a su vez significa que también hay grandes oportunidades de crecer.

En conclusión, el total de ingresos digitales del New york Times hoy supera los $600 millones de dólares, lo que ubica a la compañía muy cerca de alcanzar la meta definida en el año 2014 de superar los 800 millones de dólares para el año 2020 soportados en un proceso de transformación digital.

Un periódico con 167 años de historia está demostrando que es más importante y más productivo mirar hacia adelante y adaptarse que quedarse estancado en la nostalgia de las glorias de los tiempos pasados. A pesar de todos los cambios y movimientos estructurales que esta enfrentando esta compleja tarea de informar y de generar opinión, aún hay y seguirá habiendo espacio para quienes quieran enfrentar esa labor con contenidos de alta calidad, creativamente, adaptándose a la nueva dinámica digital sin que ello signifique dejar a un lado la rigurosidad.

Ojalá nuestros medios, que ya han demostrado de qué están hechos, nos compartan buenas noticias como las del Times. Por el bien de este país, que así sea!

Cargando