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Las declaraciones del testigo de las “chuzadas”

El coronel (r) Jorge Humberto Salinas entregó los nombres de clientes y víctimas de la oficina de interceptaciones ilegales.

Según el testigo, el coronel en retiro Jorge Humberto Salinas, que antes se desempeñó como un alto oficial de inteligencia en el Ejército, en la falsa oficina de seguridad con sede en Nariño, fachada de la operación de chuzadas, se tenían 175 carpetas con los nombres de clientes y víctimas de las interceptaciones ilegales.

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Entre esas carpetas se destaca una que bautizaron como “Barbas” y según el testigo, así conocían al senador Armando Benedetti, que llegó a la oficina de chuzadas gracias a la gestión de un intermediario y al parecer socio de la organización criminal, el señor Juan Carlos Madero.

"Madero con seguridad me decía que se reunía con Benedetti o Barbas como lo llamaba, es más en una ocasión en una entrevista con Vicky Dávila me comentó que estuvo en esa entrevista, acompañando a Benedetti, entonces eso me confirma que tenía relación directa con Benedetti, del trabajo para Benedetti recibí un pago de cuatro millones de pesos, se le trabajó y se le entregaron resultados y fueron tan buenos que llegó hasta en punto que pidió realizar un tracking de ubicación de unas fechas en particular", señaló el coronel en su declaración.

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El oficial el retiro dijo que las exigencias del senador Benedetti incluían interceptar las comunicaciones del hijo del abogado Jaime Lombana."El trabajo fue tan exigente que hicimos acciones adicionales a las que realizaba la empresa y fue el seguimiento que se le hizo al hijo del abogado Jaime Lombana, este caso fue manejado por Madero; siempre me manifestaba que Benedetti quedó satisfecho con la información que se le pasaba".

Explicó que entre los clientes estaban reconocidas empresas que se interesaban en los servicios ilegales de la oficina de chuzadas, todo para conocer las actividades de los sindicatos.

"En el caso Servientrega me decía Madero que se reunía con el señor Jesús Guerrero y se presentaba como gerente de Quarkom, Madero me pagaba pero cobraba por la empresa Quarkom".

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En el caso de PepsiCo, según el testigo, era el jefe de seguridad quien acudió a los servicios de las interceptaciones.

“Por ejemplo el caso de Mesitas del Colegio fue un cliente de él, los casos de PepsiCo y Providencia fue él quien manejo esos clientes... quiero aclarar que para el caso de PepsiCo él fue quien inicio y que debido al mal manejo que le hizo al cliente, el señor Álvaro Estupiñan  jefe de seguridad de PepsiCo me contacto directamente a mí".

En la declaración el testigo aseguró que hasta implicados en casos como el Fondo Premium acudieron a la oficina de chuzadas para obtener información de relevancia, pero las solicitudes eran demasiado exigentes y optaron por descartarlas.

"El caso de Víctor Maldonado, él consiguió ese cliente que fue caso Premium, no se hizo nada por calidad de las personas que había que interceptar y eran la fiscal y la juez".

El testimonio se obtuvo en un interrogatorio al coronel Salinas, que apunta a convertirse en el testigo del caso a cambio de beneficios judiciales por colaboración. 

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