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El morral tricolor símbolo de la migración venezolana

Esta pequeña maleta amarilla, azul y roja la regala el régimen a los niños más pobres.

En los últimos meses es común ver a los niños venezolanos y a sus padres con estos morrales que llevan impresa la bandera del vecino país.

Además de servirles para cargar la ropa, los hace visibles en las estrechas carretas de Norte de Santander por donde deambulan de día y de noche.

Un bolso que bien puede ser la respuesta material y fehaciente a las declaraciones de Diosdado Cabello, en las que aseguró que los caminantes son un montaje orquestado por Colombia para hacer quedar mal a Nicolás Maduro.

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También han dicho que los migrantes son gente de la oposición o que están en contra del gobierno; otra de las mentiras que desmiente esta pequeña maleta, pues quienes la poseen son los niños más pobres de Venezuela que todos los años en el mes de septiembre la reciben con cuadernos y útiles escolares.

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No cabe la menor duda de que quienes migran con esta maleta a cuestas son los venezolanos con más necesidades, quienes reciben todos los subsidios del gobierno y que seguramente en algún momento votaron por Chávez y luego por Maduro.

Venezolanos que hoy huyen del hambre que las cajas CLAP entregadas por el gobierno no alcanzan a resolver.

Venezolanos que ya no creen en el discurso de Maduro y que decidieron sacar los libros y cuadernos de sus hijos para empacar algo de ropa buscar un futuro literalmente labrado a cada paso en Colombia.

“Siempre que veas un morralito tricolor, esa es una familia venezolana pobre, esos bolsos los entrega al gobierno a los niños de los lugares marginales y más apartados para que vayan a estudiar… Les dan una nueva cada septiembre… Esos son los venezolanos más necesitados a los que ya nos les alcanza el subsidio y el salario fijado por el gobierno”, señaló uno de los caminantes.

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“Ese morralito se lo dieron a mi hijo para ir al colegio, en ese mismo empacamos sus cosas y aquí vamos caminando… Se ven muchos por las carreteras”, contó un padre de familia que lleva dos de esas maletas, una por cada niño que camina con él.

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