No tenía con qué atenderlo: enfermera ante bebé quemado en incubadora

La mujer confirmó que la muerte del menor haría obedecido a graves fallas en la incubadora.

Clínica Jorge Piñeros Corpas u Hospital Materno Infantil / Colprensa

“El día 22 de agosto en el incidente del niño que sufrió quemaduras en la UCI neonatal y a quien no le pudimos suministrar morfina porque no había en farmacia”, dice la carta de renuncia de la enfermera que atendió al bebé de 12 días de nacido y que sufrió graves quemaduras en una incubadora en la clínica Materno Infantil de Esimed en Bogotá.

La mujer que pidió proteger su identidad denunció que en el centro asistencial de la IPS Esimed, que atiende a pacientes de la EPS Medimás en el norte de la capital del país, no tiene insumos ni medicamentos para la atención de los usuarios.

La enfermera también denunció que desde junio pasado, “se presenta falla de personal, en razón a las renuncias originadas por el peligro que representa trabajar en la clínica materno infantil”.

Agregó la mujer que la falta de personal ha llegado al extremo y que en el área de unidad neonatal de cuidado intermedio trabajan una jefe de enfermería y dos auxiliares para 21 pacientes. La situación, según la denuncia, ha obligado a utilizar personal de otras áreas que no tienen entrenamiento en la unidad.

En la misma comunicación la mujer confirma que las quemaduras que sufrió el recién nacido, obedecieron “al mal estado de las incubadoras, que tienen dañados los sensores de temperatura, no cuentan con sensores de piel, no disponen de varillas de soporte de la bandeja donde descansan los bebés y tienen menores tamaños que la plancha de calor, dejando zonas expuestas que pueden producir quemaduras”.

De acuerdo con la enfermera, las denuncias se habían puesto en conocimiento de las directivas de la clínica de manera reiterada, “sin embargo las peticiones y advertencias han sido ignoradas”.

Caracol Radio habló con Aníbal Rodríguez, abogado de la mujer quien contó que luego de las denuncias, “ella ha sido objeto de manifestaciones de sus compañeros de trabajo que temen quedar en el libo laboral; hay objeciones y le dicen que por qué denunció las anomalías y que debió quedarse callada”.

Por las fallas en infraestructura y medicamentos la clínica Materno Infantil de Esimed en Bogotá fue sancionada con el cierre de varios servicios por parte de la Secretaría de Salud.