El agridulce balance del desarme según analistas

Cuatro expertos en seguridad señalan los aspectos positivos y negativos un año después de la dejación de armas de las Farc.

Extracción de armas de las Farc. / Colprensa

Hace un año los titulares de los grandes medios del mundo registraron la noticia sobre el desarme total de la guerrilla más vieja del hemisferio y como esto contribuiría a disminución radical del conflicto armado en Colombia.

A pesar del éxito en la dejación de más de 10 mil armas hay aspectos negativos como las disidencias y el armamento que no se entregó.

El profesor Jairo Libreros, experto en seguridad, consultor y analista internacional, sostuvo que a raíz del desarme la vida política en Colombia cambió, “dejar ese pasado violento atrás tuvo efectos políticos, es un balance positivo desde la disminución en la violación de los derechos humanos, es un año esperanzador porque permite determinar que el proceso de paz es un asunto firme que va a durar en el tiempo y va a ser ejemplo para el ELN en las conversaciones que adelanta en La Habana, Cuba”.

Para el coronel retirado Jhon Marulanda, lo que las estadísticas muestran es que a raíz del proceso de paz hubo un descenso en los homicidios del país, pero explica que por un mal proceso de desarme esas estadísticas están volviendo a crecer, especialmente en donde están esas llamadas “disidencias”.

Al respecto, sostuvo Marulanda, “hay un incremento en más del 200% en el extorsión y esto tiene que ver con la posesión de armas, lo que es reflejo de una mala estrategia en el proceso de desarme”. Agregó que hubo ambigüedades e inexactitudes técnicas en la entrega de armamento de las Farc.

Para el subdirector de la fundación Paz y Reconciliación, Ariel Ávila, sin duda alguna el proceso de desarme de las Farc fue el más exitoso en el mundo en comparación con otros procesos de paz. El analista resaltó las casi 10 mil armas entregadas, la desmovilización de 12 mil personas, y los indicadores asociados a la violencia del conflicto que disminuyeron, desplazamientos, secuestros y minas antipersona.

Indicó que la prueba de que el desarme fue exitoso fue la jornada electoral en paz y sin incidentes violentos. “Ni un solo puesto de votación trasladado por temas de violencia, esto demuestra que la paz si sirvió, hoy Colombia es un país mejor en paz”. Expresó.

Por su parte Román Ortiz, analista, consultor y profesor universitario de temas de seguridad y defensa, argumentó que el principal beneficio del acuerdo de paz es que hubo una disminución en el número de combatientes ilegales, en la medida en que hubo un proceso de desmovilización, sin embargo explicó que ese beneficio se ha visto altamente empañado porque el proceso de desmovilización y desarme “ha sido tan mal diseñado e implementado que una parte sustantiva de los excombatientes han terminado incorporándose a otras actividades delictivas conformando bandas disidentes”.