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Salud en Colombia

El sistema de salud tiene más bondades que problemas

Más de medio de millón de consultas atienden las EPS cada días.

No es novedad que los colombianos nos quejemos por los trámites que nos toca hacer para acceder a una cita con un especialista, ser atendido en el menor tiempo posible en los servicios de urgencias o recibir los medicamentos prescritos por un médico. Pero es posible que esas quejas –entendibles y que es necesario solucionar— estén ocultando la mejora que ha ocurrido progresivamente en el sector, si comparamos la situación actual con la de hace 20 años.

Por eso, Caracol Radio empieza hoy una serie de informes sobre cómo funciona el sistema público de salud en sus distintos componentes.

Para empezar, consultó con expertos sobre los desafíos y las fallas que se detectan en un servicio que ha logrado una cobertura superior al 90%.

LAS PARADOJAS DE LAS EPS

Antes de que en 1993 fuera sancionada la Ley 100, que creó el Sistema de Seguridad Social integral, las entidades que brindaban servicios de salud a todos los colombianos eran el Seguro Social, Caprecom y Cajanal.

Esa ley permitió que ingresara el sector privado a competir en ese sector, creando las hoy conocidas y polémicas Empresas Prestadoras de Salud, EPS, en dos regímenes: contributivo (por pago de los ciudadanos al sistema) y subsidiado (pago a cargo del Estado). Además de garantizar la atención prioritaria de salud, las EPS tienen otras obligaciones:

- Realizar labores preventivas: a madres gestantes, a niños en desarrollo y con vacunación.

- Constituir redes integrales de proveedores: hospitales, laboratorios, sitios de terapias y dispensarios de medicamentos.

- Vigilar por la calidad del servicio, pagar las incapacidades, pensiones y licencias de maternidad.“En el pasado Colombia tenía un sistema de salud desastroso, pero ahora cuenta con uno que protege el bolsillo de las familias, especialmente, el de las más pobres y además ofrece un paquete de beneficios”, destaca el presidente del gremio de las EPS, Jaime Arias.

Y reconoce que hay desafíos no resueltos: “La población se nos envejeció, el 8% de los colombianos es mayor de 65 años y el perfil de las enfermedades pasó de agudas e infecciosas a crónicas de alto costo.

A esa realidad se le suma la existencia de un alto número de medicamentos de complejidad y, por consiguiente, de altísimo costo”.

Las 40 EPS que existen en el país (de los dos regímenes) tienen más de siete millones de pacientes con enfermedades crónicas.

Anualmente hacen cerca de 500 millones de consultas médicas, odontológicas y con especialistas, más de un millón cada día.

En ellas trabajan cerca de 200.000 profesionales y 300.000 técnicos y administrativos y prestan servicios a través de 10.000 IPS y más de 1.500 hospitales.

LAS PARADOJAS DE LOS USUARIOS

Según el vocero de Pacientes Colombia, Denis Silva, el mayor número de quejas que reportan los usuarios ante la Superintendencia Nacional de Salud está relacionado con demoras para acceder al sistema de urgencias, a las citas con especialistas y a la entrega de medicamentos.

La Supersalud indica que, sólo el pasado mes de abril, afiliados el régimen contributivo generaron 28.915 quejas, mientras que los del subsidiado pusieron 12.917 quejas.

Sin embargo un estudio de la Universidad Jorge Tadeo Lozano encontró que en Bogotá, por ejemplo, el 60% de las personas que acuden a urgencias no las necesitaban, según la clasificación del triage que permite definir la prioridad de la atención.

Entre los beneficios que reciben los pacientes en Colombia, más que en otros países, tienen derecho a la mayoría de los medicamentos a través de las EPS, un logro de hace tan solo 25 años.

Las EPS en menos de cinco días tienen que ponerlos a disposición del paciente. Sin embargo, algunos no son de fácil acceso y se deben importar, lo que alarga los tiempo de espera para los usuarios.

Según un estudio del Ministerio de Salud, el 80% de las personas considera que se les están entregando bien los fármacos.

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