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Panamá

Migración irregular está afectando a la juventud de Capurganá

Los niños dejan de estudiar por el dinero fácil de acompañar a los migrantes en la ruta a Panamá.

Los corregimientos Capurganá y Sapzurro son los más remotos del territorio colombiano en dirección hacia la frontera y la geografía panameña. Están más cerca de la comunidad, el corazón y el quehacer de los panameños, pero también de las características de la zona del Darién y de Urabá en Colombia.

Los amantes del turismo de playa, avistamientos de animales exóticos, playas casi vírgenes y contacto con la naturaleza exuberante, selvática y profunda, buscan este lugar para pasar sus temporadas.

Los buscadores de internet dicen que “Capurganá es una aldea remota y libre de vehículos en la costa del Caribe de Colombia. Solo se puede acceder a ella por vía aérea y marítima. Es conocida por sus bahías tranquilas que tienen a sus espaldas densas selvas y cuentan con abundantes sitios de buceo”.

Los migrantes de diversas regiones del mundo buscan a Capurganá como el sitio desde el cual pueden emprender una larga, difícil y peligrosa  travesía hacia la frontera con la República de Panamá, en un esfuerzo por superar ese escollo y seguir, tierra arriba, hacia el sueño americano.

Pero los lugareños, los nacidos y residentes en esa tierra de atractivo turístico y de paso de los migrantes, los capurganaleros piensa, viven y padece otras circunstancias, a pesar de las ventajas que podría traerles la llamada industria sin chimeneas, y el paso de extranjeros que podrían llevar recursos económicos.

Edgar Mejía es hoy uno de esos líderes que presidente del Consejo comunitaria del corregimiento Capurganá, con reconocida autoridad entre sus vecinos por las duras luchas que ha emprendido en beneficio de “su gente”. Es el hombre que conoce los principales problemas de este poblado y alerta sobre las graves consecuencias del abandono estatal.

Él sabe y denuncia que la presencia de los migrantes en su territorio, aunque transitoria, genera problemas ambientales, sanitarios, económicos y sociales, especialmente estos últimos entre la población joven.

Ambiente y salud.

“Los problemas más preocupantes que tenemos en estos momentos en relación con los migrantes es la cuestión ambiental. Primero porque los lugares por donde van pasando acompañados por los coyotes van dejando una cantidad de sucio, basura, residuos de comidas. Eso lo están dejado caer arriba de los ríos, al lado de los ríos, como también en las bocatomas de los acueductos que tenemos acá en estos momentos y eso nos está perjudicando directamente”, describe el señor Mejía, en diálogo con Caracol Radio.

Advirtió que en esas condiciones de precariedad en la atención de los efectos ambientales, y ante la eventual aparición de enfermedades, es urgente que las autoridades atiendan y suministren recursos humanos, profesionales, técnicos y logísticos para atender la salud de propios y visitantes.

“Aparte de eso no tememos un centro de salud o un hospital que pueda decir que pueda aguantar cualquier epidemia que se nos venga encima a nosotros, dado que los gobiernos nacional, departamental y municipal nos tienen abandonados, no nos paran bolas. En estos momentos en Capurganá, Chocó, no hay médicos que puedan atender una emergencia ni nada en estos momentos; solo hay dos enfermeras”, lamentó el presidente del Consejo comunitario de Capurganá.

Alertó por el impacto que podría tener la temporada turística: “Ahora se avecina la temporada turística y en cualquier momento, con todas esas enfermedades que dicen que están trayendo de Venezuela, llegáramos a tener una epidemia vamos a tener bastantes afectados entre todos nosotros acá en Capurganá y en Sapzurro, también, tal vez en Acandí, también”.

Juventud afectada.

Y lanzó la alerta por el impacto social de la masiva y constante migración que se mueve hacia la frontera. El atractivo del dinero fácil ha llevado a los niños y jóvenes a abandonar las aulas, los estudios y a no aspirar a una mejor educación y actividad laboral.

“Nuestros niños también se nos están saliendo de las manos, para coger monte y acompañar a los coyotes, están dejando de ir a estudiar. Ya ellos salen a crear dinero, salen a tomar… Eso nos tiene bastante preocupados, es un detonante bastante bravo… Queremos cuidar a nuestros niños, pero son nos de doce, 14, 15 años que salen a llevar gente a la frontera, a acompañar a los migrantes. Sabemos muy bien que detrás de todo esto hay bastantes personas que están pendientes a su dinero, y en cualquier momento pueden causarla la muerte a los niños”, relató el señor Mejía, al advertir que en estas condiciones será muy difícil controlar esos problemas y las consecuencia judiciales de los involucrados en el tráfico de migrantes por esa zona de Chocó hasta Panamá.

Reconoció que los muchachos pueden tener oportunidades de formación para el empleo pero no tienen interés en este tipo de actividades productivas, sino en la búsqueda de dinero fácil.

“…acá hemos traído mucha formación técnica a través del Sena, acá tenemos una oficia del Sena, gracias a Dios, pero el problema es el dinero. Tú sabes que cuando la persona, los niños quieren dinero dejan de estudiar. Falta más orientación de parte del Gobierno para que ellos sepan que la plata es buena pero que el estudio es mucho más para conseguir la plata, para salir adelante, y eso se lo hemos dicho nosotros una y otra vez. Pero el dinero está por encima de cualquier otra cosa, incluso de su propia vida porque la arriesgan buscando la vida fácil”, lamentó el presidente de Consejo Comunitario de Capurganá.

¿Qué pide Capurganá?

“De parte mía, como líder de la comunidad, y hablando con mi gente, siempre hemos pedido que nos arreglen el basurero que tenemos en este momento, pues no tenemos como botar las basuras, y tenemos las basuras aquí encima ya, y eso puede traer una epidemia también.

También tenemos el problema de erosión costera, pues tenemos el mar que se nos está metiendo y, sin embargo, no está pasando nada con eso.

Estamos pidiendo un hospital digno para Capurganá, que se lo merece, y que nos traiga médicos que estén todo el tiempo con nosotros si lo necesitamos, y una buena ambulancia porque en estos momentos no se puede conseguir un vehículo de estos, pues tenemos que trasladar a nuestra gente a Turbo o Necoclí. Eso es lo que les pedimos en estos momenticos al Gobierno Nacional. Por lo demás tenemos un poquito de cada cosa acá.

Pero el tema de salud es muy importante y el tema ambiental, demasiado, por el problema de las costas que se nos están viniendo las playas”, concluyó el señor Mejía, a través de Caracol Radio.

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