Ojo: no volverán las cláusulas de permanencia

En el proyecto de la CRC dice expresamente que por ningún motivo se puede limitar la libre elección del usuario.

Un revuelo general ha ocasionado la supuesta noticia del “regreso de las cláusulas de permanencia a Colombia”, aquella posibilidad que permitía adquirir un equipo celular subsidiado a cambio de aceptar quedarse con un operador por 12 o 24 meses.

Ante semejante titular, decidí investigar y analizar la situación. Fui un duro crítico del desmontaje de los subsidios, y encontré que no es cierto que vayan a volver las cláusulas de permanencia. Y les voy a explicar por qué:

En el año 2014 el Gobierno Nacional, a través de la Comisión de Regulación de Comunicaciones, ordenó dos cosas: que los operadores vendieran por separado el celular y el plan de datos. Así la gente podía, primero, saber cuánto le costaba el celular y cuánto el plan. Segundo, al no haber subsidio, que pudiera irse de su operador a otro, sin tener que pagar la penalidad de una permanencia.

¿Qué pasó? La gente descubrió que los móviles de última generación son muy caros (lo son acá y en todo el mundo), y sin la opción de adquirirlos subsidiados, no cambiaron tan seguido de equipo (¿recuerdan la reposición?); y segundo, se pasaron a equipos más baratos y, por tanto, de menor tecnología.

Los que criticamos la medida en su momento lo advertimos. Y hoy se cumplió la profecía: el 80% de los celulares que se venden en Colombia son de gama media hacia abajo, equipos en su mayoría de tecnología de red 2G y 3G.

Los colombianos nos quedamos sin la libre opción de elegir cómo comprar celular. De contado o de contado, punto (o a cuotas de tarjeta de crédito con una tasa de usura del 35%, para terminar pagando, en dos años, el triple de su valor). Fue como si dijeran un día: “se acaban por ley los créditos de vivienda, todos a comprar casa de contado”, con lo cual no tiene que ser uno muy experto para vaticinar que, en ese escenario, solo muy pocos tendrían la opción de comprar la vivienda de sus sueños, de su gusto, de su necesidad.

La medida del 2014 quedó con un desbalance: mientras los almacenes pueden vender los celulares financiados, en combo con una tostadora o a un menor valor si se compran con la tarjeta de crédito del negocio (con la que sumercé termina amarrado pagando a 36 cuotas mucho más caro el equipo), los operadores no tienen esa opción comercial.

Por eso la medida en mención busca dos cosas: que existan las mismas condiciones de ofertas comerciales en operadores y almacenes, en beneficio de los ciudadanos. Y dos, que se incentive la venta de celulares 4G o superiores, pues estamos retrasados en el uso de las tecnologías más modernas.

Así quedó el proyecto de resolución:

“En ningún caso el operador puede condicionar la celebración del contrato de prestación de servicios a la venta de equipos terminales móviles, salvo que se trate de equipos que cuenten con tecnología 4G o alguna superior; sin embargo, estos condicionamientos no pueden de ninguna manera limitar la libre elección del usuario”.

Les explico con un ejemplo esa norma: mañana usted ve que un operador ofrece un iPhone de última gama más barato, encima financiado, si lo compra con un plan de datos 4G de buena capacidad y costo atractivo. Usted lo adquiere. Y resulta que al mes otro operador distinto saca un mejor plan de datos, más barato y de mejor capacidad. Usted se podrá cambiar (portar) libremente, sin pagar penalidad alguna. Así, usted sigue pagando en el operador previo las cuotas de un equipo que le salió a mejor precio que comprarlo a 36 cuotas de una tarjeta de crédito (y sus intereses triplicando el valor), y se pasa libremente a otro operador que le da mejores condiciones de servicio. ¿Les parece malo? Yo veo un beneficio mayor para todos.