Se enfrió el café

Con la decisión liberal, Fajardo pierde un aliado y se debilita el centro. Con la llegada de La U donde Vargas, Santos hace una apuesta.

El Partido Liberal frena la alianza que venía preparando su candidato Humberto de la Calle con Sergio Fajardo después de un tardío café , mientras el Partido de la U decide apostarle a la aspiración de Germán Vargas Lleras.

La primera, aparentemente, le da oxígeno a De la Calle y la segunda podría repotenciar a Vargas Lleras que ha caído por debajo del 10% en las encuestas.

Ambas decisiones plantean una serie de lecturas con sus respectivos efectos.

Que De la Calle vaya solo en primera vuelta con el “respaldo” de los congresistas de su partido frena la desbandada hacia otras campañas, pero no le garantiza nada al candidato para pasar a segunda vuelta.

La alienación que hizo el jefe del partido en torno del candidato parece más un matrimonio a regañadientes por conveniencia.

Se trata del respaldo de unos congresistas que poca química tienen con el candidato. Una votación por de la Calle por encima del millón de votos cotiza a los liberales para una buena “negociación” en segunda vuelta posiblemente con Vargas.

Pero en cambio pone en riesgo la posibilidad de reflotar una opción de centro que veían con esperanza muchos votantes de opinión que aguardaban la consolidación de la llave Fajardo – De la Calle.

Los dos se han quedado sin con quién sumar.

La llegada de la U a la campaña de Vargas Lleras, por su parte, habría que verlo como el guiño del presidente Santos hacia su ex vicepresidente.

La U es el partido de Santos que confiaría que Vargas respete los acuerdos de paz y por eso en el “acuerdo programático” por firmarse ese sería uno de los puntos clave.

De paso, con esta decisión, Vargas le quita fuerza política a Iván Duque que esperaba alcanzar un acuerdo con la U y que ahora tendrá que negociar duro con los conservadores.

Con la decisión liberal, Fajardo pierde un aliado y se debilita el centro. Con la llegada de La U donde Vargas, Santos hace una apuesta. Y Duque agota las opciones de aliados.