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ARGENTINA ECONOMÍA

El Banco Central argentino defiende "margen" para bajar los tipos de interés

El presidente del Banco Central argentino (BCRA), Federico Sturzenegger, defendió hoy que hay "margen" para lograr este año un descenso de la inflación tras la reciente bajada de tipos de interés, aunque afirmó estar "atento" a la evolución de los precios de cara a nuevos cambios.

En la presentación del Informe de Política Monetaria del organismo, Sturzenegger sostuvo que en los últimos meses de 2017 la inflación núcleo (subyacente) "se quebró", por lo que de haber continuado con su política monetaria "estarían aumentando el sesgo contractivo".

No obstante, afirmó que la relajación de la política de tipos de interés se dio "de una manera muy medida y siempre atentos a cómo van dándose los datos de la economía".

"La política monetaria tiene su reacción a los datos, y tendrá su reacción si la inflación baja y su reacción si la inflación sube", afirmó al ser preguntado por la posibilidad de un nuevo endurecimiento, y añadió que "el Ejecutivo marca el 'tempo' poniéndole una meta (de inflación) al Banco Central pero después este tiene independencia funcional" para llegar a ese objetivo.

La bajada de los tipos de interés del BCRA a comienzos de este año, con el fin de no frenar el crecimiento económico, llegó poco después de que el Gobierno argentino decidiera "recalibrar" la meta de inflación para 2018 y elevarla al 15 % desde el 10 % previsto inicialmente.

El año pasado, Argentina registró una inflación del 24,8 %, lejos del 17 % del objetivo fijado por las autoridades; aunque supuso un importante descenso con respecto a la cifra de 2016, cuando las estimaciones privadas cifraron el avance de los precios en el 40,3 %.

En su primera comparecencia pública tras la bajada de tipos, que los medios y analistas locales interpretaron como una cesión a los intereses del Gobierno, el presidente del Banco Central dijo sentirse "cómodo" con un cambio al que se refirió como "sendero cauteloso".

Entre las "condiciones mucho más favorables" con las que defendió la decisión, citó una "menor inflación, un tipo de cambio real más o menos en el mismo nivel", la previsión de que los precios regulados aumenten "casi la mitad" que el año pasado y una posición de política monetaria "mucho más dura" en el arranque del año.

Además, dijo que el desvío de la meta de inflación de 2017 se debió principalmente al relajamiento de la política monetaria que llevó a cabo en los primeros meses del año, aunque en la segunda mitad del año "sí estuvo avanzando al ritmo esperado", y a un "shock de precios regulados que no se habían anticipado".

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