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PAPA PERÚ (Crónica)

Niños del Hogar "El Principito" de Perú mostrarán al papa sus dificultades

Cristina Cabrejas

Ciudad del Vaticano, 14 ene (EFE).- Francisco visitará durante su viaje a Perú el Hogar "El Principito", un refugio para niños en situación de vulnerabilidad en la localidad amazónica de Puerto Maldonado, y donde a pesar de las dificultades quieren ofrecer al papa "un momento de alegría".

"Francisco viene a pasar un momento agradable. Viene sobre todo a ver a estos niños. Vamos a juntar a 270 niños de todos los hogares de la zona y lo único que nos interesa es llevar alegría y que Francisco pueda estar con los niños, que es lo que le gusta", cuenta en una entrevista telefónica con EFE el padre Xavier Arbex de Morsier, nacido en Suiza y fundador de dos hogares en la región de Madre de Dios.

Son días agotadores y reconoce que a sus 75 años está muy cansado pero agradece mucho que el pontífice haya elegido esta localidad que es "un muestrario del problema entre la conservación y la explotación (minera)" y de las amenazas a "nuestra casa común" como dice la encíclica del papa "Laudato si".

Dice que en estos días están sobre todo "preparando los corazones de la gente para esta llegada y por encima de todas las discrepancias".

En este sentido, explica que los niños lo viven de manera diferente y que algunos "no se dan cuenta de lo que va a pasar, pues cuando eres niño no tienes conciencia de quién es el papa y solo saben que es alguien famoso".

Este sacerdote suizo cuenta que los niños que encontrará Francisco, 40 de ellos del albergue "El Principito", han sido acogidos porque estaban "en situación de peligro, abandonados, huérfanos, o son casos sociales difíciles, con padres en la cárcel o sacados de la prostitución".

"Son 20 años denunciando los problemas ecológicos, la trata de personas, la criminalidad", explica el padre Arbex, que lamenta "la falta de proyectos para este departamento tan grande como Portugal pero de 220.000 habitantes".

El sacerdote, que llegó en 1975 a Perú como misionero, explica en un informe de la asociación para la Protección de los niños y los adolescentes (APRONIA) que ha fundado las dificultades que entrañan para los niños las condiciones socioeconómicas.

"La endémica crisis económica, la falta de trabajo en la costa y sierra son las principales causas de la fuerte inmigración" y además "la búsqueda de oro, de madera o de nuevas tierras, o la ilusión de un enriquecimiento rápido atraen todo tipo de gente de todo tipo de procedencia", lamenta.

"Esta población es incontrolable y, en algunos lugares, especialmente en la minería, se trata de un verdadero 'Far-West' donde reina la violencia y, sobre todo, la inmoralidad", asegura.

Todo ello ha provocado consecuencias en la infancia pues muchos niños se quedan con los abuelos por la inmigración o crecen con ellos debido a que las madres son "niñas o solteras".

"En este cuadro no hay que extrañarse del número considerable de huérfanos, de niños maltratados físicamente o acosados sexualmente", relata.

Los niños de "El Principito" van desde bebés hasta los 25 años y abandonan el albergue solo "cuando se sienten preparados" pues también se les ayuda a cursar estudios superiores.

Durante la visita, el padre Arbex tiene preparado un discurso de bienvenida para Francisco y luego un joven que ha concluido la universidad tras vivir en el hogar contará su experiencia.

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