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BRASIL CARNAVAL

Descartan uso de las Fuerzas Armadas en el Carnaval de Río de Janeiro

El ministro de Defensa brasileño, Raul Jungmann, y el gobernador de Río de Janeiro, Luiz Fernando Pezao, descartaron hoy el uso de las Fuerzas Armadas durante el Carnaval de la ciudad más emblemática del país, que afronta una grave crisis de violencia desde hace meses.

Jungmann y Pezao se reunieron este viernes para definir el plan integrado de seguridad que velará por la seguridad durante la considerada como "la mayor fiesta del planeta" y manifestaron a la prensa que no hay necesidad de recurrir al Ejército para las labores de patrullaje.

"Existe un plan de seguridad nuestro que siempre funcionó en el Carnaval. No vamos a pedir Fuerzas Armadas (...) Creo que no es necesario. Siempre hicimos el Carnaval con nuestros policías", apuntó Pezao.

Por su parte, Jungmann aseguró que en Río de Janeiro no hay "descontrol" ni "desorden" y que el Gobierno del estado fluminense ya organizó grandes eventos recientemente sin la presencia de soldados en las calles.

La acción de las Fuerzas Armadas durante el Carnaval de Río fue defendida en la víspera por el alcalde de esa ciudad, Marcelo Crivella, quien subrayó la necesidad de contar con "el Ejército federal antes, durante y después" del evento.

En la misma línea se mostró el presidente de Riotur -empresa municipal de turismo-, Marcelo Alves, al afirmar que el uso del Ejército "es fundamental".

"Tropas federales estuvieron en las Olimpiadas para un evento de 800.000 personas. Cuando uno reúne 6 millones de personas es más que necesario ese apoyo federal", remarcó Alves durante la presentación de la agenda del Carnaval 2018.

Precisamente desde la celebración de los Juegos Olímpicos de 2016, Río de Janeiro afronta una severa crisis de seguridad que obligó al Gobierno central a enviar a mediados del año pasado 10.000 efectivos de las Fuerzas Armadas, que han intervenido en operaciones puntuales junto con policías locales.

Los distintos operativos se desarrollaron en su mayor parte en las favelas de Río de Janeiro y su zona metropolitana con objeto de combatir las bandas de narcotraficantes que han retomado el control de algunas de estas barriadas.

Además, el estado de Río afronta una de las mayores crisis económicas de su historia, después de que en junio de 2016, poco antes de organizar los Olímpicos, se declarara en "calamidad financiera" (quiebra), lo que provocó una menor presencia policial en las calles, entre otras consecuencias de índole social.

La edición del Carnaval de Río de este año, que tendrá lugar entre el 10 y el 14 de febrero, contará con una inversión de 38,5 millones de reales (unos 12 millones de dólares), la mayor de su historia.

Riotur prevé que la fiesta más popular del país atraerá a unos 6 millones de personas en las calles y recibirá un millón y medio de turistas extranjeros, los cuales generarán un movimiento de 3.500 millones de reales (unos 1.090 millones de dólares) en la economía carioca.

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