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LIBIA CONFLICTO

Atentado con coche bomba en Bengasi sin víctimas mortales

Un coche bomba estalló hoy ante el domicilio de Musa al Nimr, miembro influyente de la tribu Al Awaqir, aliada de la operación militar "Al Karama" (Dignidad), lanzada en 2014 por el mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del este del país, para arrebatar la ciudad de Bengasi a las milicias islamistas.

Según informó a Efe una fuente de seguridad de Bengasi, la explosión se produjo en la localidad de Salug sin causar víctimas mortales.

Hasta el momento ningún grupo se ha atribuido la autoría del ataque, el segundo de este tipo tras la muerte del que fuera antiguo jefe de la citada tribu, Al Sheikh Brik al Liwati, que falleció en mayo pasado cuando salía de una mezquita en Salug.

La semana pasada, Salah Qalywan Al Qatrani, un oficial en el sector de la educación y candidato a las próximas elecciones en la ciudad de Biar (Bengasi), falleció también en un atentado similar.

Fuentes de seguridad de Bengasi confirmaron a Efe la detención de tres personas involucradas que pertenecían a la cámara de operaciones, afín a la operación Al Karama.

"Este grupo es conocido por participar en varios casos de asesinato y secuestro en la ciudad", indicó la misma fuente.

En un comunicado, del que Efe ha podido obtener una copia, el Comité Nacional de Derechos Humanos consideró el asesinato de Al Qatrani como una "señal de advertencia" ante el retorno a una ola de asesinatos políticos en Bengasi y en las áreas del este del país.

"Un indicador del estado de inseguridad, inestabilidad y caos en el país como resultado de la proliferación de armas y grupos armados al margen de la ley", denunció el Comité Nacional.

Libia es un Estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que 2011 la comunidad internacional contribuyera a la victoria rebelde sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.

En la actualidad, dos gobiernos, uno en el oeste sostenido por la ONU y otro en el Este bajo en el control de Hafter, un exmiembro de la cúpula gadafista reclutado años después por la CIA, luchan por el poder con la ayuda de milicias y bandas que se lucran con la guerra y a menudo cambian de bando.

La anarquía ha favorecido la proliferación de mafias dedicadas a todo tipo de comercios ilegales, desde el tráfico de armas al de combustible, alimentos y personas, y el afianzamiento de grupos yihadistas como la organización de Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI) o el Estado Islámico.

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