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EEUU GUANTÁNAMO

Cerebro del atentado contra el Limburg dice estar "profundamente" arrepentido

El terrorista de Al Qaeda Ahmed Al Darbi se mostró hoy arrepentido y pidió perdón durante la vista de sentencia que tiene lugar en la base de EE.UU. en Guantánamo (Cuba), donde se encuentra preso por su participación en el atentado contra el petrolero MV Limburg en 2002.

"Ojalá pudiera hablar con el yo que fui hace años, un hombre joven al que le diría: por favor, no pierdas tu familia y tu futuro por algo que no es real", declaró Al Darbi durante su alegato final de un proceso que comenzó en 2012.

Un Al Darbi vestido de traje y perfectamente afeitado mostró hoy, ante la comisión militar que debe sentenciarlo, un aspecto bien diferente a la imagen que se conocía hasta la fecha del yihadista, en la que hacía gala de una larga barba y vestía una túnica blanca.

El terrorista confeso, que se expresó en todo momento en un correcto inglés, dijo querer asumir la "plena responsabilidad" por sus actos y lamentar "profundamente" sus acciones.

Al Darbi, nacido en Taif (Arabia Saudí) en 1975, se unió al grupo islamista Al Qaeda a mediados de los años noventa y participó en la planificación de un estrategia para perjudicar los intereses occidentales en la costa de Yemén y en el Estrecho de Ormuz.

Cuatro meses antes del atentado contra el Limburg, en el que murió un marinero búlgaro y otros doce miembros de la tripulación resultaron heridos, Al Darbi fue detenido en Azerbaiyán y trasladado posteriormente al centro penal de Guantánamo, donde pasó once años y siete meses aguardando a que diera comienzo su juicio.

El saudí quiso agradecer a sus hijos, Fátima y Mohammed, que no le hayan abandonado en todo este tiempo, y expresó su pena por haber "decepcionado" a toda su familia, en especial a su padre, quien, según comentó, falleció mientras él estaba retenido en Guantánamo.

El acusado también tuvo palabras de agradecimiento para todos aquellos que han participado en su confinamiento, tanto para los que le trataron con "amabilidad" como para aquellos que lo hicieron "con dureza".

"Los que me trataron amablemente, me mostraron su corazón y me enseñaron el camino correcto; dejaré este lugar convertido en un hombre mejor gracias a ellos. A los que me trataron con dureza, quiero que sepan que el daño que me causaron está perdonado", concluyó Al Darbi.

El saudí, que es uno de los 41 presos que a día de hoy permanecen en la cárcel de Guantánamo, firmó un acuerdo extrajudicial en febrero de 2014 por el que accedía a colaborar con las autoridades a cambio de una reducción de la condena por buena conducta.

Según informaron hoy miembros de la comisión militar que le juzga, en estos tres últimos años Al Darbi ha proporcionado información sobre otros atentados planeados por Al Qaeda y ha dado nombres, fechas y lugares relativos a miembros del grupo yihadista.

En virtud del acuerdo alcanzado entre ambas partes, Al Darbi, que se enfrenta a los cargos de ataque a civiles, ataque a bienes civiles, dañar un navío, terrorismo, tentativa de dañar un navío y tentativa de terrorismo, podría ser sentenciado a un máximo de quince años de prisión.

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