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CHINA CONGRESO ECONOMÍA (Serie Previa)

El PC chino buscará cómo mantener el crecimiento y discutirá nuevas reformas

El Congreso del Partido Comunista de China (PCCh) que comienza la próxima semana debatirá cómo mantener el crecimiento a la vez que se corrigen los fuertes desequilibrios estructurales y discutirá una mayor apertura de la economía al sector privado y al comercio y la inversión exteriores.

Pekín, 13 oct (EFE).- El Congreso del Partido Comunista de China (PCCh) que comienza la próxima semana debatirá cómo mantener el crecimiento a la vez que se corrigen los fuertes desequilibrios estructurales y discutirá una mayor apertura de la economía al sector privado y al comercio y la inversión exteriores.

Un total de 2.287 delegados del PCCh se reúnen a partir del próximo miércoles 18 mientras el país mantiene un buen rumbo para conseguir o incluso superar el objetivo del aumento del PIB de alrededor del 6,5 % para este año, que se suma a otros indicadores positivos como aumento del comercio, baja inflación y descenso del desempleo urbano.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) aumentó la pasada semana su previsión para el PIB chino con un crecimiento en una décima hasta el 6,8 % durante este año, frente al 6,7 % de 2016.

Pero China, que ha logrado en la última década eludir lo peor de la crisis financiera y mantener un crecimiento medio-alto, afronta importantes desequilibrios, como la reforma inacabada del abultado sector estatal o el elevado endeudamiento empresarial, que hacen que mantener la estabilidad financiera sea el objetivo clave del Gobierno.

Sin embargo, Xia Le, economista jefe para Asia del departamento de análisis del BBVA, considera que este Congreso buscará mantener un crecimiento apreciable pero, a la vez, reducir la importancia de este parámetro para "poner más énfasis en mantener la estabilidad financiera".

El régimen chino "probablemente mostrará una mayor tolerancia a una ralentización del crecimiento si eso evita riesgos financieros sistémicos", insistió Xia en declaraciones a Efe desde Hong Kong.

Otra cuestión clave son las reformas económicas domésticas, que van ligadas a una mayor apertura al exterior.

En los últimos años han crecido las demandas desde los principales socios económicos chinos (sobre todo la Unión Europea y Estados Unidos) para que Pekín abra más a la inversión y al comercio su economía, donde algunos sectores siguen totalmente cerrados y otros muy limitados.

En el exterior hay una queja casi unánime sobre la desigualdad en el acceso a los mercados que tienen las empresas.

El presidente Xi Jinping defendió firmemente en enero en el último Foro Económico de Davos la globalización y la apertura económica, lo que le catapultó como paladín del libre comercio y el multilateralismo frente al proteccionismo de Donald Trump, pero ahora el resto del mundo quiere ver que Pekín cumple sus palabras.

La continuación de la reforma del enorme sector estatal (un proceso que avanza lentamente) y la posible mayor apertura al más dinámico sector privado (sea doméstico o exterior) son claves en las reformas.

Xia cree que el régimen "ya ha dejado clara su intención de abrir más el mercado doméstico y continuar la reforma de las empresas estatales", pero el proceso se ha ralentizado "por la resistencia de grupos de intereses".

"Esperamos que el Congreso del partido clarifique su compromiso con reformas claves en estas áreas", añade el analista de BBVA, para quien "la cuestión fundamental" es ver si las autoridades pueden lograr "una aplicación efectiva de las reformas".

Xia pronostica que "el principal debate ideológico se centrará en cómo reformar las empresas estatales", ya que si bien las autoridades perciben la "urgencia" de la cuestión, "no están listas para una privatización masiva", sino que apuestan por abrirlas parcialmente al capital privado y, sobre todo, por mejorar su eficacia operativa y su gobierno corporativo.

Para Yukon Huang, analista de Carnegie Endowment y exdirector para China del Banco Mundial, la economía del gigante asiático está es una posición mucho más sólida de lo que creen quienes pronostican crisis financieras o "aterrizajes duros", gracias a "factores complejos que son únicos en China".

Huang, en una discusión con periodistas esta semana en Pekín, apuntó hacia un factor que apenas se tiene en cuenta: la situación de los presupuestos de las entidades locales, "que ha generado vulnerabilidades en China" debido a una "distorsión fundamental" en cómo pueden generar recursos.

"Hace falta una gran reforma a fondo del sistema fiscal" y también del proceso de elaboración de los presupuestos, insistió.

El presidente del banco central chino, el influyente Zhou Xiaochuan, abrió el fuego esta semana en una poco habitual entrevista con un medio financiero local en la que apostó por profundizar las reformas, incluyendo la liberalización de los tipos de cambio del yuan.

Argumentó para ello que "ningún país del mundo puede lograr una economía abierta con un control estricto de divisas".

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