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Ucrania busca expandir el uso del idioma oficial frente al dominio del ruso

La Constitución de 1996 establece el ucraniano como único idioma oficial del país , ero el ruso sigue siendo el más hablado en la vida cotidiana.

Ucrania busca proteger y expandir el uso del idioma oficial, el ucraniano, en un país mayoritariamente bilingüe en el que un cuarto de siglo después de la caída de la Unión Soviética el ruso sigue teniendo un papel dominante.

Así lo explicó en una entrevista con Efe la asesora del Ministerio de Política Informativa de Ucrania Julia Kazdobina, quien subrayó que a día de hoy existe un "conflicto lingüístico" en el país, ya que una parte de la población muestra rechazo hacia su propia lengua, no la domina o incluso no la entiende.

"No se puede negar que hay un conflicto lingüístico (...) Pero todas las comunidades que viven en un mismo país deben ser capaces de entenderse y saber hablar ucraniano, porque de lo contrario la sociedad estará dividida", aseguró.

Si bien la Constitución de 1996 establece el ucraniano como único idioma oficial del país, diversos estudios apuntan que en muchas regiones -incluida la capital-, el ruso sigue siendo el más hablado en la vida cotidiana, y convive con otras lenguas minoritarias como el rumano, el húngaro, el tártaro de Crimea y el búlgaro.

"Hay ciudadanos que se sienten ucranianos pero son rusohablantes y también hay muchas personas que pertenecen a minorías nacionales pero prefieren hablar ruso, aunque su idioma natal sea otro", admitió la asesora.

A su juicio, esta controversia en torno a dos lenguas hermanas se remonta a la época soviética, cuando Ucrania y otras antiguas repúblicas fueron objeto de una política de "rusificación" por parte del régimen comunista en todas las esferas de la vida pública.

La funcionaria señaló que a día de hoy en muchos colegios de regiones predominantemente rusohablantes y de otras minorías nacionales no se dan clases en el idioma oficial del país y, por ende, los jóvenes son "incapaces de hablarlo con fluidez".

Es por ello que la Rada Suprema de Ucrania (legislativo) aprobó este mes una nueva ley de educación que establece la obligatoriedad de usar el ucraniano como idioma vehicular en todas las escuelas públicas del país (a partir de quinto de primaria), lo que ha causado una gran polémica dentro y fuera de sus fronteras.

Recientemente el presidente de Rumanía, Klaus Iohannis, canceló su visita oficial a Ucrania como forma de protesta por la comunidad rumana residente en el país, al tiempo que Rusia denunció que dicha ley "viola los derechos" de la minoría rusohablante.

No obstante, el Ejecutivo ucraniano aseguró que su intención no es alcanzar el monolingüismo, sino preservar la lengua oficial y garantizar que "ocupe el lugar que le corresponde" en la esfera pública.

"No prohibimos a las minorías estudiar en su lengua natal, pero todos los niños al acabar el colegio tienen que dominar el idioma ucraniano. Debemos protegerlo, algo que no se ha hecho antes", declaró el presidente, Petró Poroshenko.

En la capital del país -y en numerosas campañas políticas- ya se habla oficialmente del "renacimiento del idioma ucraniano" y la necesidad de "unificar" a la sociedad civil en el contexto actual de conflicto con Rusia, aunque los ciudadanos de a pie defienden también el uso de otras lenguas regionales.

"Creo que es necesario despertar en las nuevas generaciones el sentimiento de identidad y el amor por nuestra lengua, pero no a la fuerza", aseguró Bogdana Babich, una joven doctora ucranianohablante que defiende los derechos de las minorías a elegir el idioma en el que quieren estudiar.

Según una encuesta del Centro Razumkov realizada en 2011, el ucraniano es el idioma de comunicación preferido por el 53 % de la población, mientras que el 44,5 % prefiere hablar ruso.

"Soy ucraniano pero mi familia es rusohablante, por lo que a mí me cuesta hablar nuestro idioma, pero eso nunca me ha supuesto un problema porque lo entiendo perfectamente", afirmó Maksim Sergeev, un informático residente en Kiev.

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