¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Termine el día bien informado con las 5 de CaracolLas noticias más importantes del día en Caracol Radio

Duterte invita a la ONU a observar la campaña contra las drogas en Filipinas

Cerca de 7000 personas han muerto desde que comenzó el polémico plan antidrogas del presidente de ese país.

Rodrigo Duterte, presidente de Filipinas. /

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, invitó a la agencia de la ONU encargada de los derechos humanos ha observar su polémica campaña contra las drogas, que ha causado ya más de 7.000 muertos.

"Yo personalmente invitaré, a través de un canal oficial, a la comisión de derechos humanos de las Naciones Unidas para que abra una oficina satélite aquí", dijo Duterte a los periodistas durante una visita a Caloocan, ciudad cercana a Manila, según la televisión ABS-CBN.

El mandatario indicó que los representantes de este cuerpo de la ONU podrán comprobar si se producen irregularidades durante las operaciones policiales contra la droga.

El ofrecimiento de Duterte a la oficina del alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, surge dos semanas después de que ordenase a la Policía que llevase a periodistas durante sus intervenciones para que confirmen que cumplen la ley.

La semana pasada, la Policía de la región de la capital nacional renovó todo el cuerpo de Caloocan tras la muerte de dos jóvenes y otras irregularidades cometidas en el marco de la campaña contra las drogas.

La renovación incluye el despido de 62 agentes y la reubicación de otros 1.200 tras pasar un curso de formación.

El 11 de septiembre, el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos dijo en la apertura de la 36ª sesión del Consejo de Derechos Humanos que seguía "gravemente preocupado por el apoyo del presidente a una política de matar a los sospechosos".

"Así como por la aparente ausencia de investigaciones creíbles sobre las denuncias de miles de ejecuciones extrajudiciales y la ausencia de procesamiento de los culpables", añadió el diplomático jordano en su intervención.

Las condenas a la "guerra" de Duterte contra las drogas crecieron tras las polémicas muertes de dos jóvenes filipinos el mes pasado.

Kian delos Santos, de 17 años, murió el 16 de agosto en Caloocan cuando varios policías que le perseguían por ser un supuesto vendedor de droga le dispararon, según ellos, tras resistirse al arresto.

El caso de Delos Santos cobró notoriedad cuando testigos y grabaciones de cámaras de vídeo no corroboraron la versión policial, y tampoco ayudó que la familia de la víctima asegurase que este nunca había consumido o vendido droga.

Carl Angelo Arnaiz, de 19 años, murió el 18 de agosto en Caloocan cuando le dispararon después de que supuestamente tratase de robar un taxi.

La campaña contra las drogas comenzó el mismo día de la investidura de Duterte, el 30 de junio de 2016, en cumplimiento de su promesa electoral de limpiar el archipiélago de esa lacra.

Al menos 7.000 supuestos delincuentes y drogadictos han perdido la vida desde entonces, la mayoría a manos de grupos autodenominados justicieros, aunque algunas organizaciones elevan el número total a 12.000 personas.

La Policía solo se atribuye 3.811 muertos y 107.156 arrestos en 70.854 operaciones, según datos del 1 de julio de 2016 al 29 de agosto de 2017.

Cargando