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ESPAÑA MODA (Previsión)

Las Vegas, la ruta 66 y Diana de Gales, iconos inspiradores en MBFW Madrid

Inmaculada Tapia y Carmen Martín.

Madrid, 17 sep (EFE).- Un icono de la moda internacional como Diana de Gales, la ruta 66, los Okies y Hawái han sido las referencias en las que se inspiraron algunos de los diseñadores que desfilaron hoy en la pasarela madrileña mostrando sus propuestas primavera-verano 2018 al ritmo de Elvis Presley.

María Escoté presentó un trabajo más pulido, más sutil, con más movimiento, aunque su esencia, los iconos pop de los años 80, estuvieron presentes en una colección enfocada en la figura y estilo de Diana de Gales.

Una admiración que traslada reinterpretando tres piezas icónicas de la princesa del pueblo: un jersey de punto rosa con el eslogan "I'm a luxury"; otro modelo en lana con estampado de ovejas en el que sobresale una negra y un vestido de tirantes rojo, confeccionado en plumetti con destellos dorados que lució la reina de corazones en 1983.

Aunque María Escoté, que ha vestido a Miley Cyrus o Kate Perry, sigue manteniendo su esencia con minivestidos de tejido strech unidos en la cintura con aros y sus prendas oversizes, como americanas de talle largo, así como vestidos asimétricos con siluetas en forma de T.

Maya Hansen, una maga de los corsés que tanto entusiasman a Lady Gaga, que ha lucido algunas de sus prendas, en esta ocasión los deja a un lado para apostar por los pantalones, faldas y "shorts" vaqueros, además de conjuntos veraniegos estampados con dibujos infantiles de barcos, una colección en la que ha incluido tres trajes de baño de neopreno.

La actriz Lindsay Lohan está siendo una asidua a los desfiles de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, y durante la cuarta jornada presenció el de Teresa Helbig, diseñadora que apostó por el lujo, el exceso y la ostentación propia de un casino con "Rien ne vas plus", una colección en la que ha primado la costura, el buen hacer y la dedicación.

"Esta colección es el no va más, la exageración imposible", dijo hoy a EFE Teresa Helbig, quien subió a la pasarela una colección ambiciosa en delicado tul y el terciopelo a base de suntuosos bordados elaborados con rejilla de metal, cadenas, plumas, lentejuelas y pedrería.

Esta temporada Helbig impone en su estética el universo fastuoso de los casinos de Las Vegas, un escenario que se traduce en trajes de chaqueta confeccionados con pieles exóticas como el pitón o la anguila, "son texturas muy agradecidas para trabajar", cuenta la diseñadora.

El final de la partida llegó con un vestido de malla metalizada con un tigre pintado, "un homenaje a Paco Rabanne", dice la diseñadora, que también ha utilizado piezas de metal "al estilo Rabanne" para armonizar un vestido camisero que destila elegancia.

Juan Vidal viajó con su imaginación hasta Hawái para hacer una colección colorista, con la que quiere "divertir" y divertirse, con un patronaje envolvente que se ciñe a la figura femenina a modo de pareo, en la que no faltan diseños asimétricos y donde las superposiciones tienen un papel protagonista.

Las palmeras y los hibiscos han sido los motivos vegetales que ha elegido el diseñador para imprimir sobre "wet", un tejido que con una capa plástica que incorpora un "brillo especial a la prenda".

Juana Martín presentó una colección bien confeccionada, inspirada en los "okies", emigrantes procedentes de Oklahoma que se instalaron en la década de los 30 en California.

Para el día, apostó por prendas vaqueras con tachuelas y vestidos con estampados étnicos, mientras que para la noche ha preferido vaporosos vestidos de gasa con volantes y flecos de cristal o un poncho realizado con la técnica de la vainica.

La jornada terminó con la propuesta de Custo Dalmau, una extensa colección, femenina y masculina con 80 salidas, que ya se vio en la pasarela de Nueva York, aunque incluyó doce estilismos nuevos.

Esta colección, "Call Me Tomorrow", nació con un "espíritu biónico y deportivo para acabar teniendo mucha carga glamurosa", contó el diseñador antes de comenzar el desfile en el que se vieron piezas ajustadas al cuerpo y otras siluetas más despegadas, pero todas ellas en materiales metálicos y texturas coloreadas con vivos tonos.

Destacaron los vestidos asimétricos y las "bomber" en los que se entremezclan transparencias y lentejuelas con telas metalizadas e irisadas, acompañados de largas chaquetas hechas con materiales translúcidos y brillantes.

Para el hombre, ropa deportiva, amplia y cómoda, pero con grandes estampados o acabados en brillo, y detalles como la superposición de pequeños volantes para las camisetas.

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