¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

#Las5deCaracolEntérese de las noticias más relevantes de la actualidad en Colombia y el mundo

Vilma y Ángela: Las mujeres detrás de las comunicaciones de la visita del Papa

Son hermanas, una coordinó los eventos de la nunciatura y la otra fue la encargada de todo el tema de medios desde la iglesia.

La prensa en general las ha visto a cada una por su lado y organizando temas completamente diferentes, sin saber que son hermanas, que son casi contemporáneas y que este ha sido el reto más grande de su vida profesional.

Desde hace más de un año el presidente Santos y la Conferencia Episcopal escogieron a Ángela Calderón para liderar el equipo de comunicaciones que tendría la responsabilidad de coordinar que todo saliera bien para que millones vieran, escucharán, leyeran y trinarán sobre la visita de Francisco a Colombia.

Fueron meses de intensa preparación, viajes al vaticano, cientos de reuniones, miles de correos y chats, días en vela y noches alejadas de su familia coordinando el itinerario para que minuto a minuto los ojos del mundo supieran que hacía el santo padre en nuestro país.

Uno de los frentes de trabajo de más responsabilidad era la nunciatura en Bogotá, la casa de Francisco durante su estadía, el lugar donde a diario el Papa antes de salir o entrar se iba a encontrar con sus feligreses más devotos pero también con un pedacito de todos los rincones de Colombia, de nuestra cultura y de nuestra sociedad. Era sin duda una tarea difícil de llevar a cabo, pero además que requería de constante comunicación y trabajo en equipo; una tarea que Ángela Calderón no podía delegar a cualquier persona y por eso no dudó en proponérselo a quien la metió en el mundo de las comunicaciones décadas atrás cuando apenas terminaba el colegio; su hermana Vilma.

Ángela viajó por todo el país al lado de la comitiva del Papa y Vilma no se movió un segundo de la casa del Santo Padre.

“Ángela me llamó hace seis meses y me dijo: “Necesito que me ayudes” y yo no lo dude, esto ha sido más grande de lo que esperábamos, un trabajo incansable, más de tres mil periodistas, millones de personas queriendo ver al Papa, pero debo decir que Ángela ha hecho un gran trabajo, muy coordinado con todas las autoridades en Colombia y por supuesto con la iglesia, ella se volvió la mano derecha de la conferencia episcopal, confiaron en ella para que todo saliera bien y así ha sido”, explicó Vilma en medio de un respiro mientras el Papa Francisco se encontraba en Villavicencio.

Las dos crecieron en Sopo, estudiaron comunicación en la Universidad Javeriana y han trabajado por separado por décadas en medios de comunicación, oficinas de prensa y proyectos personales en el sector privado.

“Quisiera tener la energía, la memoria y la disposición de Ángela para hablar con todo el mundo, ella no distingue entre medios chicos o grandes y creo que ese es el mensaje del Papa y ella lo aplicado en su trabajo de organización, acceso igual para todos”

“Ángela es adorada, siempre está pendiente de todo, nunca deja timbrar sus celular más de dos veces, contesta todos los mensajes, tiene un don de gente impresionante y soluciones para todo, siempre anda riéndose”.

“Es una máquina, no sé cómo ha hecho pero todo hasta el momento ha salido bien, siempre está pendiente de la prensa y tiene una respuesta para todo, uno siente que tiene a alguien ahí siempre para resolver cualquier inconveniente”.

Son algunos comentarios de los periodistas que vieron de cerca su labor con la visita papal.

Como buena hermana, Vilma correspondió a la confianza de Ángela y logró una logística impecable en la nunciatura donde todos los días hubo lágrimas de emoción y bendiciones para gente de todos los rincones del país.

Jugaron a las muñecas cuando eran niñas, pelearon por ropa cuando eran adolescentes, estudiaron lo mismo, hicieron familia y luego de meses de preparación y cinco largos días de trabajo, con ayuda divina pero también de cientos de voluntarios, lograron su objetivo.

“Mis papas (Vilma y Salvador) ya no están pero estoy segura de que estarían muy orgullosos de nosotras, mi mamá habría sido la más feliz de vernos sacando adelante esto”: Vilma Calderón.

Cargando