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FÚTBOL AMERICANO NFL:

Los Buccaneers liberan a Aguayo, un pateador de origen mexicano

Los Buccaneers de Tampa Bay liberaron al pateador de origen mexicano Roberto Aguayo, el sábado, luego de que el equipo concluyó sus pruebas para elegir jugador en ese posición.

Aguayo, segunda selección de la segunda ronda, perdió su oportunidad de llegar al equipo luego de fallar un punto extra y un gol de campo de 47 yardas en la derrota del viernes por 12-23 ante los Bengals de Cincinnati en el partido inaugural de pretemporada.

De acuerdo a fuentes cercanas al equipo, los Buccaneers seguirán con el pateador veterano Nick Folk.

De esa manera concluyó la permanencia de Aguayo con el equipo de Tampa Bay, con el que estuvo sólo una temporada.

En su intento de superar la competencia de novatos, Aguayo falló nueve de 31 intentos de gol de campo y dos de 34 intentos de puntos extra.

La temporada pasada tampoco tuvo la precisión requerida y no mostró longitud en sus patadas, dejando en 43 yardas su mayor alcance.

Pero el destino del jugador de origen mexicano parecía estar sentenciado desde que los Buccaneers firmaron a Folk en la temporada baja con contrato de 750.000 dólares garantizados.

Lo anterior lo confirmaron los Buccaneers el viernes, luego de que Aguayo tuvo un verano de altibajos y con una precisión que no pudo mejorar y sus fallas del viernes fueron el motivo para que el equipo reconociera que el pateador no era la respuesta que buscaban.

Así concluye el paso de Aguayo por el equipo de Tampa Bay, luego de que el jugador de origen mexicano tuviera su primeros ensayos como pateador usando postes en forma de H que su padre, un inmigrante mexicano, deportado dos ocasiones, le construyó de tubería de PVC en el patio trasero de la casa de la familia en Lake County, cerca de Orlando.

La base era la portería de fútbol soccer, pero su padre le añadió tubos de PVC, y Aguayo empezó a practicar en él desde que tenía ocho años de edad.

Aunque intentó jugar como liniero, se dio cuenta de que sentía atracción por la posición de pateador cuando jugando en la división Pee Wee, el entrenador dijo a todos los jugadores que quien pudiera anotar un punto extra se ganaría el puesto, "y lo único que hice fue patearlo y anoté", dijo en una entrevista para el Tampa Bay Times.

En ese momento Aguayo no pensaba en la NFL, sino que estaba cautivado por las historias que su padre Roberto le platicaba sobre sus intentos por entrar a Estados Unidos de manera indocumentada.

El padre tenía 18 años cuando hizo su primero de tres intentos de emigrar sin documentos desde su natal Capallania (cerca de Monterrey) "para proveer a mis padres y hermanos".

"No son historias agradables, pero siempre le pedía que me las contara nuevamente", dice Aguayo, que recuerda que su padre, un trabajador del campo, se vio beneficiado de las medidas migratorias del presidente Ronald Reagan y pudo hacerse ciudadano.

En esa misma entrevista, Aguayo dice estar agradecido de poder llegar a la NFL "para vivir mi sueño".

Pero agrega que "el fútbol es como la vida, las cosas no siempre van a ser como uno quiere, así es el deporte, y lo único que uno debe hacer es seguir empujando hacia adelante".

Eso exactamente es lo que ahora debe hacer Aguayo para poder recibir otra oportunidad de algún otro equipo de la NFL que lo considere el elemento que necesitan para ser competitivos dentro del campeonato.

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