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Judith Sarmiento

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Contraloría halló responsable a Petro por pérdida de $279 millones de dólares en negocio de la EEB

Caracol Radio conoció el documento con la imputación de responsabilidad fiscal por la recompra de las acciones de la compañía TGI.

Gustavo Petro

Gustavo Petro / Colprensa / Archivo

La Contraloría determinó la responsabilidad del ex alcalde de Bogotá, Gustavo Petro y la expresidenta de la Empresa de Energía de Bogotá (EEB), por la pérdida de alrededor de $1.000 millones de pesos en el negocio de la recompra de un paquete de acciones que hicieron a la Transportadora de Gas Internacional (TGI).

En el documento de la Contraloría conocido por Caracol Radio, se resuelve, “imputar Responsabilidad Fiscal Solidariamente en cuantía de USD $279 millones 357.190 pesos a Gustavo Petro, Alcalde Mayor de Bogotá para la época de los hechos, en su calidad de presidente de la Justa Directiva de la EEB y a Sandra Stella Fonseca Arenas, en calidad de presidente de la EEB para la época de los hechos”.

Esto dentro del proceso que se abrió el pasado 4 de octubre de 2016 por el detrimento patrimonial, “que se predica sufrió la Empresa de Energía de Bogotá, por la operación de recompra del 31,92 % de las acciones de TGI”, conocida anteriormente como Ecogas.

Según determinó el organismo de control, se pagaron por este paquete de acciones USD$ 880 millones de dólares, “producto de la oferta hecha por la presidente de la EEB, Sandra Stella Fonseca Arenas y el presidente de la Junta Directiva de la EEB, Gustavo Petro Urrego”.

Los estudios y las investigaciones adelantadas por la Contraloría señalan que, “el justo precio no debió ser mayor a USD $553 millones. Luego en la fijación del precio se produce una diferencia de USD $327 millones”.

Además de esto la estrategia financiera para la recompra, “supuso la creación de vehículos financieros en el extranjero y el apalancamiento de préstamos de bancos”, que representan sobrecostos por más de USD $29 millones de dólares.

Sumado a otros factores, el detrimento sufrido entonces las finanzas de la EEB supera los USD $366 millones, por lo que al Distrito le correspondió un daño fiscal por $279 millones 357.190 dólares, teniendo en cuenta su porcentaje accionario.

A lo anterior se suma que la operación se hizo en España, lo que evitó el pago de impuestos por ganancia ocasional que hubiera tenido que pagar en Colombia la compañía The Rohatyn Group y su filial en España CVCI. Lo que aumentó aún más la rentabilidad de dicho grupo y obligó a la EEB a incurrir en los costos de transacción.

La Contraloría determinó además que no existía la necesidad de hacer la recompra para tomar el control de la compañía, que fue una de las principales justificaciones para realizar la transacción.

“Se llega al convencimiento de que no existía la necesidad por parte de la EEB de recomprar el componente accionario para obtener el control de TGI, toda vez que con la propiedad del 68 %”, tenía el dominio sobre las decisiones corporativos, dominio que nunca se perdió”, precisa el documento.

De esta manera se demostró que la operación de recompra del 31,92 % resulto ser “antieconómica, ineficaz, ineficiente, innecesaria e inoportuna” por lo que quienes actuaron en el proceso actuaron de manera “negligente e impropio del gestor fiscal que debe propender por el cuidado de los recursos públicos”.