¿Qué es una servidumbre y por qué es necesaria para el transporte de energía?

Una servidumbre es una franja de terreno en la que se establecen ciertas limitaciones a la propiedad, para permitir que alguien más la utilice en su beneficio o en su trabajo, aunque no sea su propietario.

Un camino público que pasa por una finca, por ejemplo, es la servidumbre que utilizan los habitantes de la vereda para su beneficio, pues por allí salen a la carretera principal, sacan sus cosechas y entran los víveres que compraron en el pueblo.

Esta franja de terreno es propiedad del dueño de la finca, pero con claras limitaciones: no puede instalar portones, ni sembrar árboles, ni construir viviendas, ni poner ningún obstáculo que impida el desplazamiento normal de sus vecinos por ese camino, a cualquier hora del día o de la noche, todos los días del año.

En el caso del transporte de energía, las servidumbres son franjas de terreno que se dejan sin ningún obstáculo para permitir la construcción, operación y matenimiento de las líneas de transmisión.

Los operarios de INTERCOLOMBIA recorren las líneas de transmisión permanentemente, ya sea porque están realizando una revisión general, porque es necesario reemplazar una pieza de una torre o por cualquier otro motivo técnico.

Esta es su obligación, pues deben cumplir el mandato legal de garantizar el bienestar y la calidad de vida de los colombianos, mediante el adecuado suministro de energía eléctrica a las subestaciones.

Las servidumbres bajo las líneas de transmisión también son necesarias para disminuir los riesgos físicos que pueden afectar a las personas, los animales, los cultivos y las edificaciones vecinas.

En estas zonas está prohibido construir edificios, casas, casetas y cualquier otro tipo de estructura para albergar personas o animales.

Tampoco se pueden destinar para el parqueo y la reparación de vehículos, ni para el desarrollo de actividades comerciales o recreacionales, como jugar fútbol o elevar cometas.

Igualmente están prohibidas las quemas y la siembra de plantas que alcancen más de tres metros de altura.

Estas son las limitaciones que la ley impone a las franjas de terreno por donde pasan las líneas de transmisión a alto voltaje, con el fin de garantizar un derecho esencial de todos los colombianos, como es el servicio de energía eléctrica de calidad, continuo y sin alteraciones.