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EL SALVADOR SEGURIDAD (Actualización)

Presidente del Congreso salvadoreño pide legalizar grupos de autodefensas

El presidente del Congreso de El Salvador, Guillermo Gallegos, pidió hoy a sus colegas la legalización de grupos civiles armados para combatir las pandillas, como se hizo con las autodefensas de México, cuyos trámites de formalización iniciaron en 2014.

San Salvador, 27 abr EFE).- El presidente del Congreso de El Salvador, Guillermo Gallegos, pidió hoy a sus colegas la legalización de grupos civiles armados para combatir las pandillas, como se hizo con las autodefensas de México, cuyos trámites de formalización iniciaron en 2014.

"Yo apoyo y respaldo a las defensas comunales, en las cuales la ciudadanía toma la decisión de defenderse (...), tienen todo el derecho de hacerlo", por lo que "es mejor legalizarlas", dijo en conferencia de prensa Gallegos, de la opositora Gran Alianza por la Unidad Nacional (Gana).

El diputado, que también es partidario de la pena de muerte, sostuvo que es "importante el poder implementar en el país" este esquema contra las pandillas y que no haya penas contra los ciudadanos que las enfrenten.

"He abogado y he hecho una propuesta, que ya está presentada en el Congreso, para que esto (la legalización) pueda materializarse", señaló el diputado en reacción a publicaciones periodísticas que dan cuenta de la existencia de estos grupos en la zona rural del país centroamericano.

El legislador no dio detalles sobre su propuesta o si esta incluye una modificación a la Constitución, que en su articulo siete prohíbe "la existencia de grupos armados de carácter político, religioso o gremial".

El mismo articulo estipula que "los habitantes de El Salvador tienen derecho a asociarse libremente y a reunirse pacíficamente y sin armas para cualquier objeto lícito".

El director de la Policía, Howard Cotto, dijo a finales de enero pasado que el Gobierno apuesta en 2017 por organizar a las comunidades en labores de seguridad para reducir el control territorial que las pandillas ejercen en diferentes zonas.

En 2017 "priorizaremos el control territorial" y "no tenemos que tener miedo a organizar a la ciudadanía en función de la seguridad, porque organizar es la esperanza de que salgamos adelante de la situación difícil que vivimos", dijo Cotto.

A mediados de marzo de 2016, el vicepresidente salvadoreño, Óscar Ortiz, aseguró que buscarían crear grupos comunitarios de vigilancia y "activarlos legalmente" en la Asamblea Legislativa para darles "competencias" legales.

Al ser cuestionado sobre si esta iniciativa podría llevar a un enfrentamiento abierto entre las pandillas y la población, respondió que no se puede considerar a las estructuras "ilegales" como "contraparte" de algo.

Datos de la Policía a los que Efe tuvo acceso dan cuenta de que en todo el territorio salvadoreño operan las pandillas y solo en el 24,4 % de los 262 municipios mantienen una "poca presencia".

Según el ministro de Defensa salvadoreño, David Munguía Payés, en el país centroamericano existen unos 60.000 pandilleros y aproximadamente el 10 % de la población es afín a estos grupos.

El Salvador salió en 1992 de una cruenta guerra civil de 12 años que dejó unos 75.000 muertos y 8.000 desaparecidos.

En México, un país azotado por la violencia del crimen organizado, el Gobierno emprendió en mayo de 2014 la legalización de los grupos civiles de autodefensa en el suroccidental estado de Michoacán, donde fueron dotados de armas para luchar contra la delincuencia, pero bajo el control de las autoridades.

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