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Norberto Vallejo

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TRATADO DE ROMA (Serie Previa)

La Unión Europa encara su 60 aniversario con luces y sombras sobre su futuro

La Unión Europea conmemora este sábado en Roma sus 60 años de historia, en un momento de persistente incertidumbre para el proyecto comunitario debido a desafíos inmediatos como el "brexit", pero con el ánimo renovado en Bruselas ante la pérdida de fuerza electoral de populismos antieuropeístas.

Bruselas, 21 mar (EFE).- La Unión Europea conmemora este sábado en Roma sus 60 años de historia, en un momento de persistente incertidumbre para el proyecto comunitario debido a desafíos inmediatos como el "brexit", pero con el ánimo renovado en Bruselas ante la pérdida de fuerza electoral de populismos antieuropeístas.

La cita, de veintisiete países porque el Reino Unido no asistirá ante su inminente divorcio de la UE, servirá de marco para que los jefes de Estado y de Gobierno acuerden una declaración conjunta sobre el futuro del proyecto europeo.

El aniversario llega en un año con muchos retos para la Unión Europea, dentro y fuera de su territorio. En clave interna, uno de los mayores quebraderos de cabeza en los últimos tiempos ha sido el auge de los movimientos euroespécticos, que parecen haber perdido impulso tras la derrota electoral del xenófobo Geert Wilders en Holanda.

El controvertido político había liderado durante meses las encuestas y había prometido un referéndum sobre la salida de la UE en caso de ganar y lograr formar Gobierno.

Pero solo el 13,1 % de los holandeses le dio su voto a Wilders el pasado 15 de marzo, colocándole muy por detrás del actual primer ministro, el liberal europeísta Mark Rutte, que cosechó un 21,2 % de apoyos.

"Un voto a favor de Europa, un voto en contra de los extremistas", declaró en la misma noche electoral holandesa el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, en línea con el propio Rutte, que se erigió en muro de contención del populismo europeo.

La derrota de la extrema derecha en Holanda refuerza su importancia si se tiene en cuenta que es el segundo gran varapalo que reciben los euroescépticos en los últimos meses, y a tenor de lo que las encuestas proyectan para las dos próximas grandes citas electorales europeas: Francia y Alemania.

El pasado diciembre, el candidato ecologista Alexander van der Bellen se impuso al ultra Norbert Hofer en las elecciones presidenciales austríacas y, según todos los sondeos, el liberal Emannuel Macron derrotará a la candidata del Frente Nacional, Marine Le Pen, en las elecciones de abril y mayo en Francia.

Las proyecciones de voto también relevan a un segundo plano a la formación populista Alternativa para Alemania en los comicios germanos del próximo otoño, donde parece que Frauke Petry cosechará menos de un 10 % de votos, cediendo el protagonismo al duelo entre la actual canciller cristiano demócrata, Angela Merkel, y el aspirante socialista y expresidente del Parlamento Europeo, Martin Schultz.

A ello se suma la recuperación económica y laboral, débil pero constante, que arrojan las estadísticas de los 19 países que comparten la moneda única (con la excepción de Grecia) como en el conjunto de la UE.

Pero aunque se cumpla el guión electoral soñado por Bruselas, los desafíos de la UE siguen siendo muchos. De entrada, en cuanto a su futuro desarrollo, que parece encaminado a la "Europa a varias velocidades" que apadrinan París y Berlín, si bien la idea ha sido recibida con escepticismo por los socios del Este.

Más allá de las fronteras de la UE los retos tampoco son desdeñables, con continuos focos de tensión con Rusia y Turquía, la desestabilización que genera la guerra en Siria e Irak, el drama humanitario de los refugiados que intentan alcanzar Europa y los recelos que suscitan en Bruselas los mensajes proteccionistas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Todo ello con una negociación del "brexit" con Londres que, entre las muchas dudas que suscita a uno y otro lado del canal de la Mancha, por primera vez en seis décadas, evidencia que la integración europea no es un proceso irreversible.

Con esa premisa, los líderes europeos intentarán revalidar en Roma el eslogan que el 25 de marzo de 1957 acompañó la firma de los tratados que dieron origen a la Unión Europea, con Alemania Federal, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos como socios iniciales: "Europa unida por el progreso y por la paz".