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Darío Arizmendi


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IRLANDA DEL NORTE (Ampliación)

Blair dice que, sin McGuinness, la paz no hubiera llegado a Irlanda del Norte

El ex primer ministro británico Tony Blair, que negoció el acuerdo de paz del Viernes Santo (1998), expresó hoy su pesar por la muerte de Martin McGuinness y recalcó que, sin éste, la paz nunca hubiera llegado a Irlanda del Norte.

En un extenso comunicado, el antiguo "premier" (1997-2007), destacó el "liderazgo" y el "coraje" del ex viceministro principal norirlandés y antiguo comandante del Ejército Republicano Irlandés (IRA) para impedir que "el pasado definiera el futuro".

"Cualquiera que sea el pasado, el Martin que yo conocí fue un individuo considerado, reflexivo y comprometido", dijo Blair, quien trabajó a favor del proceso de paz tras su llegada al poder en 1997.

En su nota, el exlíder laborista, que negoció durante días el acuerdo de paz del Viernes Santo junto con el antiguo primer ministro irlandés Bertie Ahern, resaltó que McGuinness "dejó a un lado la lucha armada en favor de la paz".

En su comunicado, Blair recordó los momentos en los que dialogaron sobre la historia irlandesa y la reivindicación republicana.

"Yo escuché. Hablamos. Y a medida que el diálogo transcurría, él explicó por qué pensaba que, a pesar de toda la reivindicación, había una oportunidad para la paz", prosiguió Blair.

"Durante años, a través de una ardua negociación del Acuerdo del Viernes Santo y los años posteriores, conocí bien a Martin. Nos encontramos muchas, muchas veces, y a medida que la confianza aumentaba entre él, mi equipo, Gerry Adams (el presidente del Sinn Fein) y su equipo, las discusiones fueron también cada vez más abiertas, francas y, por lo tanto, productivas", indicó.

Blair también resaltó el momento en que viajó a Belfast en 2007, antes de dejar el poder, y vio a McGuiness con su histórico rival, el unionista protestante y ex ministro principal Ian Paisley, "sentados juntos" en el Gobierno autónomo de la provincia.

"Cualquiera sea el pasado, el Martin que yo conocí fue un individuo considerado, reflexivo y comprometido. Una vez que fue pacificador, lo fue con todo entusiasmo y sin que faltara su oposición determinada hacia aquellos que querían seguir con la guerra", destacó el antiguo líder laborista.

Blair, Ahern y los principales partidos de Irlanda del Norte negociaron intensamente hasta firmar el 10 de abril de 1998 el acuerdo del Viernes Santo, que puso fin a casi cuatro décadas de sangriento conflicto.