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El caso Colmenares: ¿más rabia que razón?

Lo ocurrido en este caso, sin pruebas suficientes para condenar a los sospechosos, vuelve a sacar a flote las falencias de la justicia colombiana.

Defensa del caso Colmenares denuncia agresiones contra Jessy Quintero y Laura Moreno vía internet tras fallo absolutorio. /

La gente joven, que no tiene por qué saber qué es el sistema penal acusatorio ni la carga de la prueba, y que hizo del caso de la muerte del estudiante Luis Andrés Colmenares una serie imaginaria de televisión --estilo Netflix-- con entregas por capítulos narrados desde los estrados judiciales, no entiende por qué Laura Moreno y Jessy Quintero fueron absueltas por una juez.

Nadie ha dicho que las dos lo mataron, pero se les ha acusado de ser coautoras de este hecho que seis años después de ocurrido, por ahora va en muerte por accidente, pero que según la familia de Andrés y la Fiscalía es un homicidio y eso lo intentarán demostrar en una nueva temporada en el mismo set.

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La larga espera para que se haga justicia, el lento desarrollo del proceso, oculta el trasfondo de este tipo de casos judiciales seguido muy de cerca por los jóvenes que en su mayoría tomaron partido por la víctima, un joven de una universidad de élite que gozaba del aprecio de sus amigos. La razón fundamental que dio la juez 11 de conocimiento es que no hay pruebas contra las acusadas, como no las hubo contra Carlos Cárdenas, ex novio de Laura Moreno, señalado de ser el autor material de la muerte de Colmenares. En julio de 2012 un juez revocó la medida de aseguramiento por dudas en los testimonios presentados. Decisión que destaca la seriedad de la juez pese a ser este un caso observado con pasión y titulares.

Lo ocurrido en este caso, sin pruebas suficientes para condenar a unas y a otro, como era el deseo de muchos, saca a flote las falencias de la justicia colombiana. Y habría varios puntos para tener presente: una Fiscalía que en este caso no ha podido llevar pruebas suficientes ante los jueces, lo que pone de manifiesto que desde el comienzo pudo haber fallas en la etapa de investigación. La rotación de fiscales: para el manejo de este caso hubo cinco diferentes, lo que explica las demoras en el avance de la investigación. Por lo demás, los expertos creen que el proceso se contaminó por los testimonios de los falsos testigos que presentó la fiscalía. A lo anterior, hay quienes suman el hecho de haber vuelto de este caso una lucha entre poderosos bufetes de abogados que pugnan tanto en los estrados como en los medios cada vez que tienen en prueba en favor de su defendido y una caja de resonancia mediática que los replica por ser un tema taquillero. O algo que no se dice abiertamente y que en palabras de la gente se llama “justicia para los de ruana”. Solo una buena chequera resiste la contratación de peritos extranjeros para rebatir pruebas y ahí puede estar, en alguna medida, parte de la explicación de por qué esta novela tiene más sospechosos que responsables.

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