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EEUU TRANSICIÓN (Crónica)

El cambio de rumbo en la era Trump, también para la prensa

Con la llegada del magnate Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos el próximo viernes, el país dará comienzo a un cambio de rumbo a todos los niveles, incluida la prensa, que mantiene una más que compleja relación con el multimillonario.

Washington, 15 ene (EFE).- Con la llegada del magnate Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos el próximo viernes, el país dará comienzo a un cambio de rumbo a todos los niveles, incluida la prensa, que mantiene una más que compleja relación con el multimillonario.

Acostumbrados a una defensa a ultranza de la primera enmienda de la Constitución estadounidense, donde se refleja la libertad de expresión y la libertad de prensa, los estadounidenses llevan meses escuchando a su ahora presidente electo arremeter contra los periodistas y acusarles de mentir con vehemencia.

Trump ha protagonizado a lo largo de estos meses episodios poco comunes para un, primero aspirante presidencial, y ahora futuro mandatario, como el que dio la vuelta al mundo esta semana después de que se negara a que un periodista de la cadena CNN le hiciera una pregunta en una rueda de prensa.

"Señor Presidente electo -le preguntó Jim Acosta, corresponsal para la Casa Blanca del canal-, ya que está atacando nuestra organización de noticias, ¿puede darnos una oportunidad?".

"Tú no -respondió Trump-. Tu organización es terrible. No voy a darte una pregunta. Tus noticias son falsas", inquirió el mandatario electo.

El multimillonario alegó durante toda la campaña electoral que los medios tradicionales, entre los que citó a dicha cadena o a el prestigioso diario The New York Times, mienten a la población y están al servicio de los grandes intereses del sistema, una retórica que caló en gran parte del electorado.

Cuando se hizo de manera inesperada con la victoria el pasado 8 de noviembre, uno de los primeros interrogantes entre los periodistas fue precisamente cómo sería su relación a partir de ahora con la Casa Blanca.

El magnate se negó a que ningún periodista le siguiera en sus primeras horas como presidente electo, y su equipo tardó en digerir y aceptar el tradicional grupo de reporteros que van empotrados junto al presidente electo para proveer de información de primera mano al resto de corresponsales, nacionales e internacionales.

Se trata de un reducido grupo de periodistas que se turnan para seguir al mandatario en cada movimiento, y quienes tienen un acceso próximo a su equipo para poder informar sobre sus pasos y compartir dicha información con el resto de la prensa.

Finalmente, los corresponsales de la Casa Blanca lograron esquivar ese obstáculo, pero según se ha podido saber en las últimas horas, Trump no está dispuesto a dejar las cosas como están, tampoco en lo relativo a los medios de comunicación y su capacidad para cubrir el Ejecutivo estadounidense.

El futuro jefe de gabinete de la Casa Blanca, Reince Priebus, dijo hoy que el equipo de Trump está valorando trasladar las conferencias de prensa tradicionalmente celebradas dentro de la Casa Blanca a un espacio más amplio fuera del edificio.

Según detalló en una entrevista en el canal ABC, esto permitiría que haya "más prensa y más cobertura de todo el país".

La sala James Brady es una pequeña habitación con espacio para unos 50 periodistas situada en el ala oeste de la mansión presidencial y es la que alberga desde la época del expresidente Richard Nixon (1969-1974) las conferencias de prensa.

De igual forma, en esa sala es donde el portavoz de la Casa Blanca atiende las preguntas de los periodistas a diario y, en ocasiones, el propio presidente se dirige a la nación.

Horas antes de las declaraciones de Priebus, la revista Esquire publicó un informe que sugería que no solo la sala de conferencias sería otra, si no que los medios de comunicación que cuentan con corresponsales -y sus respectivos escritorios- dentro de la Casa Blanca, podrían ser desalojados permanentemente de su espacio de trabajo dentro de la mansión presidencial.

Sobre ese tema, el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Sean Spicer, reconoció que existe "una discusión" sobre el asunto.

Ante estas declaraciones, el presidente de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, Jeff Mason, publicó hoy un comunicado asegurando que los periodistas harán todo lo que esté en sus manos para que no se les limite el acceso a la información.

"En nombre de nuestros miembros, me reuniré hoy con el futuro secretario de prensa, Sean Spicer, para intentar lograr mayor claridad sobre lo que están sugiriendo", dijo Mason.

"La sala de prensa está abierta a todos los reporteros que soliciten acceso. Apoyamos eso y siempre lo haremos. La asociación luchará para mantener el acceso a la sala de prensa y a los altos cargos de la Administración ubicados en el Ala Oeste", agregó.

Las decisiones del Gobierno Trump sobre cómo dar acceso o no a los periodistas aún no han sido confirmadas, pero la prensa teme que el traslado de la sala de prensa fuera de la Casa Blanca sea una manera de evitar el control de los medios sobre sus acciones.

"Nos oponemos vigorosamente a cualquier movimiento que pueda proteger al presidente y a sus consejeros del escrutinio de un cuerpo de prensa en la Casa Blanca", insistió Mason.

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