Escuche ahora

Las Voces del Secuestro

Herbin Hoyos


Síganos en:

Ciudades

Selecciona tu emisora

Internacional

ECUADOR G77 (Previsión)

Ecuador asume la presidencia del G77 y se compromete a promover la igualdad

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, asumió hoy la presidencia del Grupo de los 77 más China con el compromiso de promover la igualdad económica y social entre el Norte y el Sur, y defender el derecho de los pueblos a la paz.

Naciones Unidas, 13 ene (EFE).- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, asumió hoy la presidencia del Grupo de los 77 más China con el compromiso de promover la igualdad económica y social entre el Norte y el Sur, y defender el derecho de los pueblos a la paz.

"Paz no es solamente ausencia de guerra, sino presencia de justicia y de prosperidad", afirmó el mandatario durante su discurso.

El presidente ecuatoriano asistió a la ceremonia de traspaso anual de la presidencia de ese bloque en un acto en la sede de Naciones Unidas en el que también intervinieron el secretario general de la ONU, António Guterres; y la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, entre otras personalidades.

"Continuaremos el positivo trabajo de nuestros predecesores en la promoción de la igualdad económica y social en el mundo (...) con el fin de eliminar la pobreza, la inequidad y la exclusión", aseguró Correa.

El presidente aseguró que el trabajo de Ecuador en el G77 se concentrará en impulsar el desarrollo de las naciones más pobres y el respeto a los derechos humanos, así como en la lucha contra la "precarización de la fuerza laboral de los países menos competitivos" por parte de los países occidentales.

"Mientras no se logre una justa distribución de la riqueza, no se resolverán los problemas sociales", afirmó el jefe de Estado ecuatoriano, quien recordó que el 0,7 % de la población mundial concentra el 45 % de la riqueza.

En este sentido, afirmó que, desde la presidencia del G77, luchará contra los paraísos fiscales, a los que considera como "uno de los peores enemigos" de las naciones pobres que, a su juicio, son las más afectadas.

"Solo en Latinoamérica, 32 millones de personas podrían salir de la pobreza si los recursos escondidos en paraísos fiscales pagaran el impuesto a la renta que les corresponde", sentenció Correa.

Por otro lado, afirmó que, ante la crisis migratoria, "la solución no son muros ni fronteras", sino humanidad y solidaridad.

En este sentido, recordó que Ecuador acoge a la mayor cantidad de refugiados de América Latina (más de 60.000).

Además, aseguró que Ecuador perseguirá una "transformación" de las Naciones Unidas, de tal forma que sea la Asamblea General quien tome decisiones, "y no un grupo reducido con poder de veto".

Por su parte, Guterres afirmó durante su intervención que el G77 es "imprescindible" para fomentar el desarrollo, con el que se crean "las condiciones necesarias para minimizar los riesgos de conflicto, inestabilidad y guerra" en el mundo.

"Ecuador es para mí un socio privilegiado en la implementación de la visión que tengo de la labor de las Naciones Unidas", declaró Guterres, que quiso hablar en "portuñol" para hacerlo "con el corazón".

"Es un país que conozco como la referencia fundamental de valores de solidaridad, de preocupación para que el desarrollo sea inclusivo y sostenible, de democracia y de derechos humanos", dijo el secretario sobre Ecuador.

Guterres aprovechó su intervención para destacar algunos de los retos pendientes de la organización.

"Tenemos una burocracia tremenda, un obstáculo para que la ONU tenga la posibilidad de servir a los Estados miembros de una forma eficaz", sentenció.

La canciller venezolana recalcó que uno de los objetivos del G77 es asegurar que las perspectivas de sus miembros "se tomen en cuenta" antes de que las grandes potencias tomen decisiones relevantes que afecten a la comunidad internacional.

Asimismo, en nombre del Movimiento de Países No Alineados, Rodríguez hizo un llamamiento a la comunidad internacional a "acelerar los procesos de descolonización" para que las naciones menos desarrolladas alcancen "la equidad y el empoderamiento económico".

Al término de la ceremonia, el presidente ecuatoriano mantuvo una breve reunión con el secretario general de la ONU, al que entregó como obsequio un cuadro de la iglesia de San Francisco de Quito, antes de dirigirse a un encuentro cultural con la comunidad ecuatoriana en Nueva York.