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Obama ata con cambio migratorio su política hacia Cuba a la espera de Trump

El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha querido atar la normalización con Cuba con una última medida ejecutiva, la supresión de la política migratoria conocida como de "pies secos/pies mojados", a la espera de que su sucesor, Donald Trump, respete los acuerdos con la isla.

Washington, 13 ene (EFE).- El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha querido atar la normalización con Cuba con una última medida ejecutiva, la supresión de la política migratoria conocida como de "pies secos/pies mojados", a la espera de que su sucesor, Donald Trump, respete los acuerdos con la isla.

Trump, que asumirá la Presidencia dentro de una semana, y su equipo "se van a dar cuenta de que los pasos que hemos tomado (con Cuba) tienen sentido, están sirviendo a nuestros intereses", explicó hoy en una entrevista con Efe Mark Feierstein, asesor especial de Obama y director para Latinoamérica en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

Feierstein anotó que confía en que el Gobierno de Trump va a dar continuidad a la "gran mayoría" de los acuerdos alcanzados con Cuba dentro de la normalización, porque verá que "no tiene sentido" decir a los estadounidenses que quieren viajar a la isla que no lo hagan o a las empresas que no hagan negocios mientras "el resto del mundo sí puede".

En la misma línea se pronunció hoy en su rueda de prensa diaria el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.

Earnest detalló que el fin de la política "pies secos/pies mojados", que permitía quedarse en el país a los cubanos indocumentados que lograran pisar territorio estadounidense, "ha quedado codificado en un acuerdo ejecutivo" entre los Gobiernos de ambos países.

"Hay una tradición de que los presidentes subsiguientes observen y se adhieran a los acuerdos ejecutivos hechos con otros países por el anterior presidente", comentó el portavoz al añadir, por otro lado, que existen "motivos convincentes para seguir normalizando las relaciones" con Cuba.

Obama anunció este jueves el fin inmediato de una política ejecutiva adoptada en 1995 que devolvía a Cuba a los cubanos indocumentados que interceptaba en el mar ("pies mojados"), pero admitía en EE.UU. a los que lograban tocar tierra ("pies secos"), quienes podían solicitar la residencia permanente un año después de su llegada.

La supresión de esa política, que "se implementó hace más de veinte años y fue diseñada para una era diferente", según destacó Obama en un comunicado, era uno de los principales reclamos del Gobierno de Cuba dentro del proceso de normalización bilateral iniciado a finales de 2014.

Como explicó la Casa Blanca al anunciar la decisión de Obama, Feierstein comentó hoy a Efe que el objetivo de terminar con la política de "pies secos/pies mojados" es fundamentalmente el de "tratar a los inmigrantes cubanos como a los de otros países".

Y el por qué de anunciarlo ahora, a punto de que Obama abandone el poder, tiene que ver, según Feierstein, con el hecho de que en los últimos meses EE.UU. había detectado un "incremento en la inmigración irregular desde Cuba".

Durante el último año fiscal, unos 54.000 cubanos se beneficiaron de esa política, según datos de la Casa Blanca, y su éxodo creó crisis migratorias en varios países latinoamericanos.

A esas crisis se refirió también Feierstein, al sostener que escucharon "mucho" a la región, fundamentalmente a Centroamérica pero también a otros países, antes de determinar que era el momento de poner fin a esa política de "pies secos/pies mojados".

Hasta ahora, Trump no se ha pronunciado sobre la medida tomada por Obama, pero en febrero pasado, cuando aspiraba a la candidatura presidencial republicana, dijo a un diario de Tampa (Florida) que era "injusto" el trato preferencial a los cubanos.

Durante las primarias republicanas, Trump había mostrado una postura más abierta que sus rivales respecto a Cuba, pero amenazó, tras la muerte del expresidente Fidel Castro a finales de noviembre, con poner fin a la normalización a no ser que el Gobierno de la isla firme con él "un acuerdo mejor".

Según explicó entonces un portavoz, Trump exigirá a Cuba "la liberación de los presos políticos, el retorno de los fugitivos de la Justicia estadounidense y también la libertad política y religiosa para todos los cubanos que viven bajo opresión".