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Costa Rica satisfecha con fin de política "pies secos/pies mojados" en EE.UU.

Costa Rica expresó hoy su satisfacción por la decisión de Estados Unidos de derogar la política de "pies secos/pies mojados", que daba "trato preferencial" a los migrantes cubanos y que motivaba a miles de ellos a migrar irregularmente a través de Sur y Centroamérica.

La Cancillería costarricense celebró en una declaración oficial la decisión del Gobierno estadounidense porque "otorgaba un trato migratorio preferencial a los cubanos y esto alentaba un flujo masivo irregular de migrantes cubanos a través de Centroamérica, que culminó en una crisis migratoria en Costa Rica en el 2016".

"Dicha política fomentó asimismo la activación de las redes de tráfico de personas en la región poniendo en riesgo la integridad de los migrantes", afirmó la Cancillería.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, indicó este jueves que la política "pies secos/pies mojados" pertenece a "otra era", y que al eliminarla "estamos tratando a los emigrantes cubanos de la misma manera que tratamos a los migrantes de otros países".

El fin de esa política era una reclamación que mantenía el Gobierno de Cuba para avanzar en la normalización de las relaciones bilaterales, iniciada en diciembre de 2014.

El Gobierno cubano se comprometió a recibir a todos sus nacionales deportados por tratar de entrar ilegalmente en Estados Unidos, de acuerdo con un comunicado de ambos países en el que se informa de la firma de un nuevo acuerdo migratorio bilateral.

El Gobierno de Costa Rica recordó hoy que el 13 de abril del 2016, mediante una carta enviada a Obama por el presidente costarricense, Luis Guillermo Solís, se solicitó la derogación de la política para resolver el fenómeno migratorio.

"Las leyes que en estos momentos están en vigor en Estados Unidos y que facilitan la llegada de la migración cubana, se han convertido en un anacronismo en un momento en que la Guerra Fría ha terminado y que los Gobiernos de Cuba y Estados Unidos están haciendo un esfuerzo por normalizar sus relaciones", expresaba la misiva de Solís.

Por otra parte, el Gobierno de Costa Rica manifestó su deseo "de que este tipo de decisiones siga incentivando el mejoramiento de las relaciones bilaterales entre los Estados Unidos y Cuba y da la bienvenida a la firma hoy de un nuevo acuerdo migratorio que busca garantizar una migración regular, segura y ordenada".

Costa Rica también abogó por que "los flujos migratorios en la región y desde la región sean regulares, seguros y ordenados, de tal forma que se resguarden integralmente los derechos humanos y la dignidad de las personas migrantes y sus familiares".

Entre noviembre de 2015 y abril de 2016 Costa Rica vivió una crisis con la llegada de unos 8.000 migrantes cubanos que quedaron varados debido a que el Gobierno de Nicaragua cerró su frontera al paso de migrantes irregulares aduciendo razones de seguridad nacional.

Costa Rica abrió albergues para brindarle ayuda humanitaria a los cubanos hasta que entre enero y abril de 2016 se logró la salida de la mayoría de ellos mediante una ruta vía aérea y terrestre con el apoyo de El Salvador, Guatemala y México, que permitió que siguieran su camino a Estados Unidos.

Ante los meses de espera muchos de los migrantes cubanos pagaron "coyotes" (traficantes de personas) para que los movilizaran a Nicaragua y el resto de Centroamérica.

Esta situación también afectó a Panamá, vecino de Costa Rica hacia el sur, donde también quedaron varados miles de cubanos, quienes de la misma forma fueron evacuados hacia México.

Esta oleada migratoria cubana se produjo ante el temor de que Estados Unidos derogara la política de "pies secos/pies mojados" con la normalización de las relaciones diplomáticas con Cuba.