Adiós al “papá” del diseño gráfico
Dicken Castro: diseño gráfico, arquitecto, profesor, crítico, humor y amigo, fue un paisa con un legado cultural impreso y enclavado en varios e históricos edificios del país.
Nació en 1922. Hijo de médico y arquitecta empírica. Su nombre real es Ricardo, pero una burla de sus hermanos, acudiendo al novelista Charles Dickens, se convirtió en su firma.
Se hizo arquitecto en la Universidad Nacional, estudió y vivió en los Estados Unidos, a su regreso encontró la inspiración para su trabajo en las formas indígenas y precolombinas: muchos trazos hechos logos de reconocidas empresas que acompañaron a los colombianos durante años sin saber que este alegre y burlón diseñador era su creador.
En 1952 fundó la sociedad RDC Arquitectos en compañía de otros celebres diseñadores de espacios como Arturo Robledo y Hans Drews, con quienes desarrolló importantes proyectos en diferentes regiones de país, pero fue solo hasta 1960 cuando lanzó su propia oficina de diseño y arquitectura.
Es el arquitecto responsable de la histórica plaza de Paloquemao, de logos empresariales como Colsubsidio, Ospinas, Fedegan, Cámara de Comercio de Bogotá, Vecol S.A., el Instituto de Seguros Sociales y el Banco Tequendama, entre más de 200, algunos después de 60 años siguen vigentes.

Diseñó también los símbolos de monedas tan comunes como las de 200 y 1.000 pesos y publicó varios textos de diseño al tiempo que ocupó su tiempo en la formación de nuevos diseñadores en universidades como Nacional y Jorge Tadeo Lozano.
En redes sociales, artistas, entidades culturales y críticos de arte expresaron pena tras el fallecimiento de Castro, pero divulgaron de forma masiva su trabajo hasta convertirlo en tendencia en Twitter.



