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BRASIL CRISIS

Los Óscar reavivan la discusión política del cine brasileño

La elección de "Pequeno Segredo" como representante de Brasil en los Óscar ha levantado ampollas entre algunos prestigiosos directores brasileños, que hoy avivaron la discusión política entorno a la gran pantalla y tejieron una relación entre un "golpe" legislativo y cinematográfico.

Sao Paulo, 12 sep (EFE).- La elección de "Pequeno Segredo" como representante de Brasil en los Óscar ha levantado ampollas entre algunos prestigiosos directores brasileños, que hoy avivaron la discusión política entorno a la gran pantalla y tejieron una relación entre un "golpe" legislativo y cinematográfico.

"Pequeno Segredo" (Pequeño secreto) fue elegida hoy como represente frente a la favorita "Aquarius", una polémica cinta que se ha convertido en el símbolo de la oposición cultural contra el Gobierno del presidente Michel Temer.

El largometraje, nominado a la Palma de Oro en Cannes, captó la atención del mundo cuando en la alfombra roja del festival francés el director, Kleber Mendonça Filho, y los actores denunciaron a través de carteles "un golpe de Estado" en Brasil.

Insatisfecho con la postulación brasileña para el Oscar, Mendonça Filho echó manos de las redes sociales desde Toronto y atribuyó el "destierro" de su obra a la "realidad política de Brasil".

"Es posible que la decisión de la comisión esté totalmente en sintonía con la realidad política de Brasil, es decir, es coherente y ya esperada", afirmó el también director de "O som ao redor".

Su colega, la brasileña Anna Muylaert elevó más el tono y sugirió que, con la elección de "Pequeno Segredo", se produjo un "golpe" cinematográfico, similar al que, a su juicio, apartó del escenario político a la ahora expresidenta Dilma Rousseff.

Rousseff fue destituida en agosto en el marco de un juicio político celebrado en el Senado, un proceso amparado por la Constitución, aunque los seguidores de la ahora exmandataria denuncian que es ilegal y que se trata de un golpe.

"Estamos viviendo bajo el amparo de un golpe nacional, ¿por qué debería de ser diferente con el cine?", subrayó Muylaert, creadora de la película "Que horas ela volta?", precandidata a los Óscar de este año, en los que no consiguió nominación.

La película dirigida por Muylaert también fue apadrinada por la izquierda y por la propia Dilma Rousseff, quien en uno de sus últimos discursos antes de ser suspendida apeló por un "futuro con más Jessicas presidentas", en referencia al personaje principal de la cinta.

El filme, protagonizado por la actriz Regina Casé, narra la vida de Val, una mujer procedente de la empobrecida región noreste de Brasil que deja a su hija, aún niña, con unos parientes para irse a trabajar como doméstica interna en la residencia de una familia acomodada en Sao Paulo, la ciudad más rica de Brasil.

Ya adolescente, su hija Jessica viaja a Sao Paulo, rompe las reglas establecidas por los patrones de su madre y, con esfuerzo, consigue una plaza en la Universidad pública.

Muylaert estuvo al lado de Rousseff poco antes de la que la ahora exmandataria fuera suspendida de su cargo, el pasado 12 de mayo, para iniciar un juicio político en el Senado que el 31 de agosto le llevó a su definitiva destitución.

La directora ha elogiado en diversas ocasiones el papel desempeñado por el Partido de los Trabajadores (PT) en la lucha por la inclusión social y ha criticado duramente a Temer.

"¿Qué esperar del futuro? ¿Que los amigos de Temer sean de ahora en adelante los grandes autores del cine brasileño, independientemente de su calidad o representatividad al público? La respuesta es triste y es: probablemente sí", sostiene en un mensaje hoy publicado a través de Facebook.

El mundo de la cultura mantiene una fuerte enemistad con Temer, especialmente después de que el presidente decidiera eliminar esa cartera el mismo día en el que asumió la presidencia de manera interina.

Artistas de renombre, como Caetano Veloso y Chico Buarque, lideraron un movimiento de presión que obligó a Temer a dar marcha atrás y mantener el ministerio de Cultura, aunque la relación entre ambas partes se mantiene resquebrajada desde su llegada al poder.

La elección de "Pequeno Segredo", basada en hechos reales protagonizados por una familia brasileña que recorrió el mundo navegando, tensó todavía más la cuerda y avivó las críticas del mundo de la cultura hacia el Gobierno de Temer.

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