Finaliza el periodo Montealegre
El fiscal general cumplió con un periodo de cuatro años y antes de dejar su cargo, su segundo al mando en la Fiscalía, el vicefiscal Jorge Perdomo, se postuló para remplazarlo.

Finaliza el periodo Montealegre(Colprensa)
El fiscal y sus rivales
Sin cuentas en redes sociales pero con micrófonos y titulares, el fiscal Eduardo Montealegre libró sus diferencias con elegantes críticas que se confundieron con aparentes insultos.
Con Morelli
La pelea más larga y con mayores improperios, incluso con alusiones de carácter físico, la protagonizó la ex contralora Sandra Morelli. Sus investigaciones y arqueos al proceso Saludcoop, del que Montealegre se declaró impedido, no tuvieron efecto en la Fiscalía.
A ella por el contrario se le adelantó una investigación que en menos de seis meses ya la tenía con anuncios de imputación de cargos y un pronóstico de pena privativa de libertad.
Ella lo llamó perseguidor y él mentirosa. Al final queda una investigación contra Morellí en la Corte Suprema y una contra Montelagre en la Comisión de Acusaciones de la Cámara.
Con Ordoñez
El único con el mismo cubrimiento de medios y radicales convicciones que le dio pelea fue el procurador general Alejandro Ordoñez. Sus discrepancias se repartían en titulares; tanta ira le causaban las apreciaciones de Ordoñez a Montealegre que al responderle en cortas ruedas de prensa, le temblaban las manos.
El procurador sin reparo le respondía en temas de paz, aborto y matrimonio igualitario, sus principal punto de quiebre.
Con Gómez Méndez
Sin tantos titulares pero con más brío, el ex fiscal, ex procurador y ex ministro de justicia Alfonso Gómez Méndez, también le dio pelea al fiscal, pero con la mesura de funcionario de gobierno.
Temas como la reforma a la justicia, el sistema penitenciario y la modernización de la entidad los dejaron en orillas diferentes.
Con el Congreso
Fueron muchos en el Congreso los que se lanzaron a criticar su gestión en la Fiscalía, pero a pocos Montealegre les respondió. Una muy recordada fue el agarrón con la representante Angélica Lozano, por la discusión del aborto, no porque estuviera en desacuerdo, sino porque en criterio de la representante el fiscal decía una cosa y hacía otra.
En muchas ocasiones Montealegre se negó a asistir a los debates de control del Congreso, tras asegurar que los legisladores no tenían competencia para disciplinarlo.



