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Fidel Franco y Darcy Quinn


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La Habana se prepara para la visita de Obama

Sus áreas aledañas son embellecidas con la siembra de árboles, la pintura de las fachadas de edificaciones vecinas y la mejora del pavimento de las arterias de acceso.

EFE Servicios

En medio de un creciente número de visitantes que llegan a Cuba, más de un millón en lo que va de año, y el incremento en La Habana del movimiento de autos antiguos descapotables con estadounidenses que recorren la urbe, se ultiman detalles de caras a la próxima visita del presidente estadounidense Barack Obama.

Varias zonas de la capital cubanas reciben el beneficio más inmediato de tal acontecimiento, entre ellos el municipio del Cerro, donde se localiza el estadiun Latinoamericano y se dice que será Obama, quien lance la primera bola del juego entre los Tampa Bay Rays y una selección de los mejores jugadores de Cuba.

En la proximidad de sus 70 años el llamado coloso del Cerro con capacidad para 55.000 personas es objeto de una reparación capital que incluye las cabinas de transmisión, el techo, las gradas y el terreno, entre otros.

Sus áreas aledañas son embellecidas con la siembra de árboles, la pintura de las fachadas de edificaciones vecinas y la mejora del pavimento de las arterias de acceso.

En las barriadas del Vedado y Miramar también se aprecian algunas remodelaciones que hacen pensar en un posible paso del mandatario estadounidense por esas zonas.

Mucho ha llamado la atención el proceso que se sigue en áreas aledañas al capitolio, en la zona antigua de La Habana, donde para algunos lo que allí ocurre es propio del proceso de restauración a fondo que desde hace meses

Se venía realizando en la edificación que una vez remozada volverá a ser la sede del parlamento cubano, y pudiera ser uno de los lugares que visite el jefe de la Casa Blanca.

En cuanto a opinión se mueven entre optimistas, cautelosas y desconfiadas, aunque hay coincidencia en destacar la importancia de que 88 años después del viaje a Cuba de un presidente de Estados Unidos ahora lo haga el primero en un ambiente de distensión, luego de más de medio siglo de fuertes encontronazos.

Solo en la disidencia se dan opiniones contrarias al hecho por considerarlo un respaldo al Gobierno de los Castro.