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PARAGUAY INUNDACIONES (Crónica)

Niños paraguayos vuelven a clase en medio de incertidumbre por inundaciones

Miles de niños, niñas y adolescentes de Asunción que siguen desplazados de sus hogares volvieron hoy a la escuela tras las vacaciones de verano, cuando aún continúan con la incertidumbre de no saber si podrán volver a sus casas, inundadas por la crecida del río Paraguay desde diciembre.

Asunción, 24 feb (EFE).- Miles de niños, niñas y adolescentes de Asunción que siguen desplazados de sus hogares volvieron hoy a la escuela tras las vacaciones de verano, cuando aún continúan con la incertidumbre de no saber si podrán volver a sus casas, inundadas por la crecida del río Paraguay desde diciembre.

De los aproximadamente 1,5 millones de niños que regresaron a los colegios, unos 11.000 están afectados por las inundaciones que asedian Asunción, las cuales desplazaron a las familias de menos recursos de la ciudad, las que viven cerca del río.

Los menores damnificados son parte de las 85.000 personas afectadas por la crecida en Asunción, en su mayoría refugiados en casas de allegados o en el centenar de precarios campamentos levantados en la capital.

La temporada escolar ha comenzado sin una solución a ese problema, con los niños viviendo en las chabolas que conforman los campamentos y con dificultades para acercarse a los colegios, muchos de ellos anegados, como el de Caacupemi, en el Bañado Norte, una de las zonas más inundadas de Asunción.

Conscientes de que la mayor parte de sus escolares está viviendo desde hace tres meses prácticamente en la calle, la escuela Santa Cruz, en el Bañado Norte, recibió hoy a sus alumnos con los brazos abiertos.

"Caminan más de media hora, cuadras y cuadras atravesando hasta tres vías principales con el riesgo de los autos porque les damos la atención y la seguridad que se merecen", dijo a Efe Selva Miranda, que dirige la escuela Santa Cruz, en el Bañado Norte.

Miranda, docente de la ONG Fe y Alegría, de la orden de religiosos jesuitas que gestiona una decena de escuelas en los barrios más olvidados de Asunción, aseguró que los alumnos están pasando por problemas de salud relacionados con vivir en los refugios.

"La mayoría vienen de familias con escasos recursos, familias que se dedican al reciclaje principalmente, las que más sufren debido a la inundación y las que menos atención a la salud reciben", destacó.

Según la maestra, "las epidemias en los refugios son bastante fuertes".

En un recorrido realizado la semana pasada junto a médicos voluntarios en un refugio cercano, su organización detectó que de 80 familias solo dos tenían a todos sus miembros bien de salud.

"La mayoría están con dengue y otros problemas como los que afectan al estómago o por las altas temperaturas", dijo Miranda.

Además es una situación que ni el Gobierno sabe cuándo tendrá fin.

La Secretaria de Emergencia Nacional (SEN) ha pedido a los paraguayos desplazados que no intenten aún volver a sus hogares pues el río se ha estacionado en 6 metros a su paso por Asunción, cuando su altura normal ronda los 3 metros, y amenaza subir dos metros más en marzo.

En este escenario, la escuela de Santa Cruz no da abasto: atiende a niños de cinco comunidades cercanas y sus profesores se turnan para hacer recorridos a los refugios en busca de alumnos que no hayan podido asistir por falta de recursos para desplazarse o por problemas de salud.

"Los padres nos dicen: son muy pocos los que llegan acá y esos son los de Fe y Alegría. En los refugios hay una ausencia total del Estado", agregó.

Miranda alertó de las amenazas y riesgos que los menores de edad están atravesando por su condición de desplazados.

"Al estar en la calle están más expuestos a la violencia y el abuso", remarcó.

Desde que comenzaran las inundaciones, el Gobierno paraguayo ha dispuesto un plan de emergencia a través de la SEN, que incluye grupos organizados gubernamentales y de varias ONG para las distintas necesidades de los damnificados -agua, alojamiento, alimentación-.

Sin embargo, todavía no todas las necesidades están cubiertas.

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