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URUGUAY GUANTÁNAMO

Imponen tobillera a otro exreo Guantánamo por violencia doméstica en Uruguay

La Justicia uruguaya determinó hoy imponer una tobillera electrónica a un segundo exreo de Guantánamo acogido en el país, que fue denunciado por su esposa por violencia doméstica luego de que la semana pasada le fuera aplicada la misma medida a otro de los exprisioneros de esa cárcel llegados a Uruguay.

Así lo confirmó a Efe Mauricio Pígola, abogado defensor del sirio Abd Hadi Omar Mahmoud Faraj, a quien la Justicia impuso la tobillera electrónica y quien contrajera matrimonio el pasado año en Uruguay tras llegar a ese país en 2014.

Pígola dijo que la medida contempla la prohibición, tanto para Faraj como para su mujer, de acercarse a una distancia de 500 metros durante un plazo de 120 días, tiempo durante el que está previsto que se celebre el juicio.

"Consideramos que es una medida que le brinda garantías a mi cliente porque se podrá controlar dónde esta" y que servirá para "evitar daños mayores", aseguró el abogado defensor.

Asimismo, resaltó que Faraj "niega absolutamente" la violencia y que "siempre tuvo buen trato" hacia su esposa.

Además, Pígola manifestó que Faraj "lleva una vida normal" en su trabajo y que se encuentra a la espera de lo que se resuelva en el juicio.

La semana pasada, la Justicia uruguaya determinó imponer una tobillera electrónica durante 90 días y la prohibición de acercarse a 300 metros de su expareja al tunecino Abdul Bin Mohammed Ourgy, también salido de Guantánamo y acogido en el país suramericano y denunciado por violencia doméstica.

La tobillera electrónica avisa a la Policía de si el portador viola la orden de alejamiento.

En total, cuatro sirios, un tunecino y un palestino fueron acogidos en Uruguay en diciembre de 2014 como parte del compromiso del entonces presidente, José Mujica (2010-2015), de colaborar con su par estadounidense, Barack Obama, en el plan de cierre del penal instalado en la base naval estadounidense en Guantánamo (Cuba) para acusados de terrorismo.

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