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ONU CONSEJO (Previsión)

La ONU analiza los límites de sus actuaciones frente a la soberanía nacional

El Consejo de Seguridad de la ONU fue escenario hoy de un pulso dialéctico que revisó los fundamentos de la organización y cómo algunos de sus actos o de la comunidad internacional pueden afectar a la soberanía nacional.

Naciones Unidas, 15 feb (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU fue escenario hoy de un pulso dialéctico que revisó los fundamentos de la organización y cómo algunos de sus actos o de la comunidad internacional pueden afectar a la soberanía nacional.

El tema lo trajo Venezuela, país que preside este mes el consejo, en un debate abierto con la intervención de unos setenta oradores que defendieron interpretaciones, en algunos casos dispares, sobre los pilares sobre los que se basa Naciones Unidas hace setenta años.

Cuando el pasado 1 de febrero Venezuela presentó el tema al consejo, insistió en que "la coexistencia pacífica entre las naciones" puede ser obstaculizada por "intentos de ignorar el derecho de los países y de sus pueblos a decidir su futuro".

"Es necesario que, en el marco del Consejo de Seguridad, se evite la utilización de un doble rasero al abordar cuestiones que afecten a la paz y la seguridad internacionales", decía ese documento.

Los miembros de la ONU "deben rechazar y abstenerse de aplicar medidas coercitivas unilaterales y normas jurídicas nacionales con efectos extraterritoriales".

La tesis fue defendida hoy en la mesa del consejo por la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, quien en su discurso fue más allá de las generalizaciones del mencionado documento y atacó las posiciones de "intereses particulares de dominación imperialista".

"El mundo sigue siendo víctima de la confrontación de modelos antagónicos de explotación económica, hegemonizados por poderes imperiales que exhaustiva e insaciablemente buscan apropiarse de las riquezas naturales y materias primas para la satisfacción de los intereses de un minoría mundial", agregó.

Insistió en este y en otros puntos cuando Rodríguez compareció ante los periodistas, ocasión en la que criticó a naciones que no identificó por asumir el papel de "policías del mundo".

Fueron principios que defendió también el embajador iraní, Gholam Ali Khoshooo, a nombre del Grupo de Países no Alineados, quien criticó la "creciente tendencia" de algunas naciones a recurrir a medidas "unilaterales o arbitrarias".

Pero ya desde el principio de la reunión, el secretario Ban Ki-moon quiso dejar claro que en temas como derechos humanos, no vale escudarse en la defensa del principio de soberanía nacional, porque los abusos ponen en riesgo la paz y la seguridad mundiales.

Ban recordó que la paz, el desarrollo y los derechos humanos están "intrínsecamente conectados", y los abusos a los derechos humanos pueden derivar en "crímenes atroces" si no se controlan a tiempo.

En ese sentido, dijo que la obligación de los Estados miembros es evitar esos abusos, pero en algunas situaciones "pueden carecer de la capacidad para cumplir con sus obligaciones", y en otras, pero aún, "son los mayores violadores de los derechos humanos".

Algunos Estados miembros, agregó, pueden sentir que los esfuerzos de la ONU para promover la paz, la seguridad y los derechos humanos "son una forma de interferencia y socavan la soberanía nacional".

"Son las violaciones de los derechos humanos por los Estados las que socavan la legitimidad de los estados", insistió. "En sus compromisos -agregó-, las Naciones Unidas buscan reforzar la soberanía, no desafiarla ni minarla".

De parte de España, el secretario de Estado de Asuntos Exteriores en funciones, Ignacio Ybáñez, dijo a Efe que la integridad territorial y la soberanía nacional con principios compartidos junto con la defensa de los derechos humanos.

"Son dos caras de una misma moneda (...), son complementarios", agregó, aunque también insistió en que los derechos humanos "son valores que están por encima de la labor de los Estados".

Aunque desde su papel de miembro observador de la ONU, la misión del Vaticano advirtió sobre cualquier intento de usar a su favor los distintos principios de la Carta de Naciones Unidas, como el debate abierto hoy en el Consejo de Seguridad.

Porque cuando ello ocurre, dijo el encargado de negocios de la misión del Vaticano ante la ONU, Simon Kassad, "se abre una caja de Pandora que puede liberar fuerzas incontrolables que dañan gravemente a poblaciones indefensas".

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