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Gamero y su amor de nunca acabar hacia el fútbol

Su carrera como técnico inició en el año 2003, cuando tuvo la oportunidad de dirigir al Chia Fútbol Club.

*Por Camilo Pinto

Alberto Gamero, actualmente técnico del Deportes Tolima, nació el 3 de Febrero de 1964 en Santa Marta. En su trayectoria de jugador se desempeñó como lateral, siendo el profesionalismo, la entrega y el sacrifico algunas de sus características en la cancha.

Debutó con el Unión Magdalena en 1982 y fue vital en las campañas de Millonarios entre 1988 y 1991, equipo con el que brillo y en donde a pesar de los años la hinchada lo recuerda con cariño. Alberto Gamero también vistió las camisetas de Medellín, Envigado y Unicosta, club con el que se retiró en 1999.

Su carrera como técnico inició en el año 2003, cuando tuvo la oportunidad de dirigir al Chia Fútbol Club en 32 partidos, allí se preparó y empezó a mostrar algunos visos del buen técnico que sería en el futuro.

En el 2006, de la mano de Eduardo Pimentel (su otro compañero en Millonarios y también fundador del Chicó) llegó al Boyacá Chicó de Tunja. Pimentel, ahora presidente del equipo boyacense, le dio la confianza a Gamero y este no lo iba a decepcionar. El equipo había empezado su historia en Bogotá, pero desde el 2005, cuando se había trasladado a Tunja, era protagonista en el fútbol colombiano. Después de ser animador en varios torneos, alcanzó, con Alberto Gamero como técnico, lo que para muchos días atrás era algo impensado: El título del fútbol profesional colombiano en el semestre A del 2008, ante un histórico sudamericano, el encopetado América de Cali.

Gamero continuó su carrera con el Boyacá Chicó, participó en la Copa Libertadores, algo que era valioso para un equipo que no contaba una nómina tan amplia, fue finalista de la Copa Postobon en el 2011, pero Millonarios fue su verdugo, siguió con los ajedrezados hasta finales del 2013. Luego, en el 2014, llegó a Águilas Doradas, donde los resultados no fueron los mejores, razón por la cual decidió cambiar de rumbo. Para el segundo semestre recaló en el Deportes Tolima, equipo en donde una vez más el fútbol y la buena fortuna volverían a sonreírle, ya que en menos de seis meses consiguió un título de nuevo, la Copa Postobon.

Desde su llegada el equipo “Pijao” ha sido protagonista y en estas finales del 2015 no quiere decepcionar, Deportes Tolima es constante animador del torneo y gracias al trabajo del samario, el “vinotinto y oro” da la pelea en los diferentes torneos que tiene que afrontar.

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