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Gustavo Gómez


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Shanghái quiere proteger su competitividad frenando su burbuja inmobiliaria

El Gobierno de Shanghái, la capital económica de China y la ciudad más desarrollada del país, está decidido a poner freno a su creciente burbuja inmobiliaria con tal de que no limite su competitividad ni su atractivo para la inversión extranjera.

Shanghái (China), 26 oct (EFE).- El Gobierno de Shanghái, la capital económica de China y la ciudad más desarrollada del país, está decidido a poner freno a su creciente burbuja inmobiliaria con tal de que no limite su competitividad ni su atractivo para la inversión extranjera.

A pesar de que hay cierta expectación en el sector ante la posibilidad de que Pekín lance medidas de estímulo económico que precisamente reactiven la construcción inmobiliaria ante la ralentización de la economía china, las autoridades shanghainesas prometen firmeza en el sector, recoge hoy el diario "South China Morning Post".

"Debemos ser totalmente conscientes de nuestra tarea de controlar el mercado inmobiliario y ponernos firmes contra la burbuja inmobiliaria", afirmó este fin de semana el secretario general del Partido Comunista de China (PCCh) de Shanghái, Han Zheng, que antes fue también su alcalde durante una década.

"No podemos seguir ciegamente los pasos que den otros a la hora de hacer políticas para el sector inmobiliario", añadió Han, ya que "si no conseguimos controlar el mercado inmobiliario, la competitividad de toda la ciudad se verá dañada".

El Gobierno de Shanghái tiene, desde 2009, el plan de convertirse para 2020 en una metrópolis de influencia internacional, similar en su peso mundial en la economía, el comercio, las finanzas y la logística, al lugar que ocupan Nueva York o Londres, y para ello lleva años adaptándose para atraer inversión extranjera estable.

Las autoridades son conscientes de que los altos precios de la vivienda y los alquileres están ahuyentando a cada vez más trabajadores, mientras algunas firmas inmobiliarias y analistas vaticinan que probablemente Shanghái ponga en marcha medidas administrativas que reduzcan el costo para los compradores.

También es posible que se aumenten las tasas sobre compraventa de pisos, para reducir las transacciones y la especulación con las viviendas, y que se obligue a las empresas a construir menos complejos residenciales de alta gama, según los observadores, aunque Han no dio detalles sobre cómo se combatirá la burbuja actual.

La transformación de la economía de la ciudad china hacia los servicios y la alta tecnología, con cada vez menos industria, y la caída de la demanda de productos chinos en todo el mundo, dado que Shanghái cuenta también con el mayor puerto y el más activo del planeta, han enfriado su tradicional pujanza económica.

Con todo, en línea con el discurso de Pekín sobre la ralentización de la economía china, que aun así sigue estando entre las que más rápido crecen del mundo, Shanghái asume la situación como la "nueva normalidad" de su economía, con la mente puesta en sus reformas para completar su desarrollo a largo plazo. EFE