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MÉXICO OCDE (Previsión)

Bienestar en OCDE mejora con lentitud y disparidad tras crisis, según informe

Para el residente promedio de la OCDE, el bienestar material se recupera con lentitud desde los primeros años de la crisis financiera, lo que genera una desigualdad que impacta especialmente en la infancia, reveló hoy un informe de la entidad.

"Las políticas fallarán en construir una mejor sociedad si no toman en cuenta las necesidades de todos sus miembros, particularmente las de los muy jóvenes", dijo el secretario general de la OCDE, el mexicano José Ángel Gurría, al presentar el reporte "¿Cómo va la vida?".

En el V Foro Mundial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre Estadísticas, Conocimiento y Políticas, celebrado en Guadalajara, en el occidental estado de Jalisco, destacó que "la lucha contra la inequidad comienza al asegurar que todo mundo disfrute de oportunidades".

Según el informe, "el ciudadano promedio vive mejor ahora que en 2009, aunque los cambios en bienestar han sido mixtos, tanto entre países como entre indicadores".

Por ello, en la mayoría de los 34 países de la OCDE, entre los cuales solo hay dos latinoamericanos, México y Chile, "el ingreso familiar inició una lenta recuperación con respecto a los niveles alcanzados durante la crisis".

De acuerdo con la información más reciente de la que dispone el organismo, el habitante promedio de la OCDE vive con un ingreso familiar anual de alrededor de 27.000 dólares.

Pero los promedios nacionales muestran tan solo una parte del bienestar porque "diferentes grupos de población pueden tener experiencias muy distintas en lo que se refiere al bienestar".

Son disparidades que varían de un país a otro e implican diferencia sustanciales en el ingreso familiar, señala.

En el apartado dedicado a la infancia, la OCDE revela que "no a todos los niños se les brinda el mejor inicio de vida posible".

De hecho, uno de cada siete niños vive en la pobreza, casi un 10 % de ellos en familias desempleadas, y uno de cada diez informa de que es víctima de acoso escolar.

Desde el inicio de la crisis económica, la tasa de pobreza infantil ha aumentado en dos tercios en los países de la OCDE y supera a la de la población general en la mayoría de naciones.

"Se trata de desigualdades impactantes en el bienestar de los niños relacionadas con la condición socioeconómica familiar, pues los niños de familias con mayores recursos tienen mejor salud, competencias más altas y mayor compromiso cívico", dice el informe.

En el plano laboral ha habido avances en áreas como el desempleo de largo plazo, el horario de trabajo largo y la participación electoral, pero no han seguido el mismo patrón en muchos de los casos.

Así, si bien cerca de dos tercios de las personas de 15 a 64 años de edad tienen empleo, uno de cada 38 integrantes de la fuerza laboral de la OCDE ha estado desempleado por un año o más.

Además, uno de cada ocho empleados trabaja rutinariamente 50 horas o más por semana, menguando el tiempo que dedica a su cuidado personal, ocio y sueño.

"En ningún país se registraron fuertes mejoras generalizadas en bienestar desde 2009, aunque es probable que los resultados de bienestar evolucionen a diferente velocidad", detalló la OCDE.

Es el caso de Grecia, Portugal, Italia y España, los países "más afectados" por la crisis económica mundial que arrancó en septiembre de 2008 con la quiebra de Lehman Brothers, porque sufrieron "las bajas más graves en múltiples resultados de bienestar" en años posteriores.

Estas naciones continúan afectadas por "el alto desempleo y una menor remuneración" o "la menor asequibilidad de la vivienda", afirmó el estudio.

Positivamente casi todos los países tuvieron "algunas ganancias en las tasas de terminación de la educación media superior y en la esperanza de vida".

La esperanza de vida promedio aumentó nueve meses entre 2009 y 2013, ubicándose en más de 80 años, alargándose en más de dos años en Turquía y Estonia, en la parte baja del rango, mientras que en la alta se sitúan Japón y España, con cerca de 83 años.

El informe también analizó las muertes por agresión en el conjunto de países, destacando que en la mayoría de países en rara ocasión alcanza a 2 por cada 100.000 habitantes y además bajó en la mayoría de naciones.

Mención aparte merece México, cuya tasa aumentó entre 2009 y 2012, para ubicarse en la parte más alta del listado con 24 muertes violentas por cada 100.000 personas, muy por encima del promedio de la OCDE.

Por último, valoró, el lugar de residencia es clave en el bienestar, ya que "influye de manera fundamental en muchos de los factores que conforman la vida del ser humano, como la seguridad personal, la contaminación atmosférica, las oportunidades de empleo y el acceso a servicios básicos".

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