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Justicia italiana aborda caso del dirigente del ELN boliviano Luis Stamponi

El Tribunal de Roma abordó hoy el caso del dirigente argentino del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Bolivia Luis Stamponi, desaparecido en el marco del Plan Cóndor, operación represiva en América Latina en las décadas de 1970 y 1980.

(corrige décimo párrafo: el apellido de la madre de Stamponi es Corinaldesi)

Roma, 3 jul (EFE).- El Tribunal de Roma abordó hoy el caso del dirigente argentino del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Bolivia Luis Stamponi, desaparecido en el marco del Plan Cóndor, operación represiva en América Latina en las décadas de 1970 y 1980.

El caso de Stamponi (1935, Punta Alta) centró las audiencias del jueves y de este viernes en el conocido como "Proceso Cóndor", con el que Italia investiga la desaparición y asesinato de decenas de italianos en el marco de la operación homónima.

Testificaron, entre otros, el embajador boliviano en Perú, Gustavo Rodríguez Ostria; la exministra de Salud de Bolivia, Nila Heredia; y Victoria Fernández, la mujer que fue detenida en 1976 junto al propio Stamponi.

Rodríguez Ostria testificó en calidad de investigador, no de diplomático, y en declaraciones a Efe señaló hoy que el caso de Stamponi permite comprender "la coordinación de los organismos de represión" de diferentes países sudamericanos por aquel entonces.

El argentino de orígenes italianos, que se instruyó en Cuba junto a Ernesto "Che" Guevara, fue capturado en el municipio boliviano de Llallagua en 1976 y, tras ser interrogado, fue extraditado a Buenos Aires, donde fue recluido en el centro de "Automotores Orletti".

Rodríguez Ostria subrayó que este lugar era "una prisión clandestina exclusivamente establecida para prisioneros y prisioneras procedentes de diferentes países" y apuntó que su existencia es "el típico caso del Plan Cóndor".

"Permite establecer la coordinación de los organismos de represión de Bolivia y los organismos de represión de la Argentina", señaló.

El diplomático explicó que "se supone" que el cierre de Orletti se produjo pocos días después de la llegada de Stamponi, cuando dos personas lograron escapar de él y el régimen lo clausuró "temiendo las repercusiones de los organismos internacionales".

Desde ese momento se pierde la pista de Stamponi aunque se cree que fue trasladado a Uruguay junto a otros detenidos.

Durante las audiencias también ha salido a relucir el nombre de la madre de Luis Stamponi, Mafalda Corinaldesi, también desaparecida.

"Su madre Mafalda, una vez que supo que Stamponi había sido detenido, fue a La Paz y los organismos le dijeron que había sido trasladado a Argentina. Ella volvió a Argentina y fue apresada en el Hotel Esmeralda y también desapareció", recordó Rodríguez Ostria.

A su juicio, esto demuestra "el modo en el que el Plan Cóndor actuaba" porque, según apuntó el investigador boliviano, solo es posible que en Argentina se supiera que Mafalda estaba buscando a su hijo por el "cruce de información" entre ambos aparatos represores.

Para la exmilitante Nila Heredia, el caso de Stamponi demuestra "la colaboración y la articulación" de las diferentes Policías de los países de América Latina por aquel entonces.

Heredia, presidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos de Bolivia (ASOFAMD), parte civil en el juicio, aseguró a Efe que este proceso en Italia "tiene un enorme valor" desde "el punto de vista político y moral".

Y es que "en Bolivia, lastimosamente, no se ha hecho ninguna investigación del Plan Cóndor y de los culpables y de la cantidad de desaparecidos", lamentó.

La Operación Cóndor fue un plan ideado por el general chileno Augusto Pinochet, que orquestó la represión de la oposición política en las décadas de 1970 y 1980 por parte, sobre todo, de los regímenes dictatoriales de Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia.

Un informe de la CIA estadounidense, en el que se basa la acusación en el caso del fiscal Giancarlo Capaldo, precisa que Perú y Ecuador se convirtieron en miembros de este plan a finales de los años ochenta.

En el proceso italiano están imputadas 33 personas de nacionalidad boliviana (2), chilena (11), peruana (4) y uruguaya (16).

Los acusados uruguayos son Jorge Alberto Silveira, Ernesto Avelino Ramas, Ricardo José Medina, Gilberto Valentín Vasquez Bisio, Luis Alfredo Maurente, José Felipe Sande, José Horacio Gavazzo, José Rica Arab, Juan Carlos Larcebeau, Gregorio Conrado Álvarez y Ernesto Soca.

También Juan Carlos Blanco, el teniente Ricardo Eliseo Chávez Domínguez, el general Iván Paulós, Pedro Antonio Mato Narbondo y Jorge Néstor Troccoli.

Los bolivianos son el exdictador Luis García Meza y el exministro de Interior Luis Arce Gómez.

Los peruanos son el expresidente Francisco Morales Bermúdez, el coronel Martín Martínez Garay y los generales Germán Ruiz Figueroa y Pedro Richter Prada.

Los chilenos son Juan Manuel Guillermo Sepúlveda Contreras, ex jefe de la DINA (aparato represor de Pinochet); Daniel Aguirre Mora, exprefecto de la Policía, y el militar Sergio Víctor Arellano Stark.

Además, Pedro Octavio Espinoza Bravo (brigadier), el expolicía Carlos Luco Astroza, el coronel Marcelo Luis Moren Brito, el suboficial Orlando Moreno Vásquez, el coronel Hernán Jerónimo Ramírez, el coronel Rafael Francisco Ahumada Valderrama, el excomandante Luis Joaquín Ramírez Pineda y el brigadier Manuel Vásquez Chahuan. EFE

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