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Activistas instan a Tailandia a renunciar al uso de presos como mano de obra

Una docena de organizaciones pro derechos humanos y sindicatos pidieron hoy al primer ministro de Tailandia, Prayuth Chan-ocha, que detenga el plan piloto que utiliza presos comunes para compensar la falta de personal en la industria pesquera.

Bangkok, 15 ene (EFE).- Una docena de organizaciones pro derechos humanos y sindicatos pidieron hoy al primer ministro de Tailandia, Prayuth Chan-ocha, que detenga el plan piloto que utiliza presos comunes para compensar la falta de personal en la industria pesquera.

El Gobierno tailandés, en manos de los militares desde mayo de 2014, anunció este plan a finales de año con el objetivo de mitigar el tráfico de personas en el potente sector pesquero del país, donde trabajan miles de inmigrantes birmanos y camboyanos en condiciones precarias.

Varios informes denuncian todo tipo de abusos contra estos trabajadores en los barcos pesqueros, que incluyen trabajos forzados, violencia física, salarios por debajo del mínimo legal y tráfico de personas, según dijeron estas organizaciones en un comunicado.

"Tailandia no puede huir de su problema de tráfico en su flota pesquera (...) Enviar presos al mar no arreglará el problema sistemático en la industria pesquera", dijo la directora de International Labor Rights Forum, Judy Gearhart.

"Es hora de que el Gobierno tailandés reconozca que su trato a los trabajadores inmigrantes es la raíz del problema y de que tome pasos reales para garantizar que todos los trabajadores trabajen en condiciones dignas y justas", añadió.

En su petición, enviada a través de una carta, las organizaciones aseguraron que la falta de personal en el sector pesquero se debe a los abusos contra los trabajadores y que el uso de reclusos no resolverá esta situación.

Además advirtieron al Gobierno de las repercusiones políticas y económicas de este plan entre clientes de países occidentales "cada vez más recelosos ante la dependencia de trabajos forzados y otros abusos en la producción pesquera tailandesa".

También señalaron que el plan puede utilizarse por parte del Departamento de Estado de Estados Unidos como prueba de la incapacidad y falta de voluntad de Tailandia para resolver el tráfico de personas en su flota pesquera.

En 2014 Washington rebajó a Tailandia a la categoría 3 en su informe sobre el tráfico de personas, el nivel más bajo en el que se sitúan los países que no hacen suficientes esfuerzos para lograr los estándares mínimos.

"Tailandia ha dicho repetidamente que está comprometida con el fin de los trabajos forzados y el tráfico de personas, pero este proyecto piloto se dirige justo en la dirección opuesta y empeorará las cosas aun más", dijo el subdirector en Asia de Human Rights Watch, Phil Robertson.

Tailandia es el tercer exportador mundial de marisco y uno de los mayores abastecedores de los mercados europeos y estadounidense. EFE

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