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Seis muertos en 71 ataques de la mafia de presos en Sao Paulo

Al menos seis personas murieron en 71 ataques contra edificaciones públicas y privadas perpetrados hoy por la mafia de presos que en mayo pasado protagonizó varias jornadas de terror en Sao Paulo, el estado más populoso y rico de Brasil, informaron las autoridades.

Al menos seis personas murieron en 71 ataques contra edificaciones públicas y privadas perpetrados hoy por la mafia de presos que en mayo pasado protagonizó varias jornadas de terror en Sao Paulo, el estado más populoso y rico de Brasil, informaron las autoridades.

El secretario de Seguridad Pública de Sao Paulo, Saulo de Abreu, atribuyó los ataques en varios municipios de Sao Paulo al Primer Comando de la Capital (PCC), una organización criminal dirigida desde las cárceles.

Según el funcionario, la policía descubrió mediante escuchas telefónicas que la nueva jornada de violencia fue una reacción de esa organización a versiones sin fundamento, según las cuales los principales dirigentes del PCC serán transferidos en breve a una penitenciaría de máxima seguridad en el vecino estado de Paraná.

Los sucesos llevaron al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a ofrecer refuerzos policiales al estado de Sao Paulo por considerar que hay que "tomar medidas" contra los graves ataques que "aterrorizan" a la población paulista.

Los nuevos ataques fuero perpetrados dos meses después de que la misma mafia carcelaria ordenara cerca de 300 atentados contra la policía, autobuses, instalaciones públicas y bancos, que en una semana causaron la muerte de 41 policías y cuatro civiles.

En la reacción a los entonces ataques del PCC, que generaron pánico y llegaron a paralizar la mayor ciudad brasileña, la policía mató a 79 presuntos delincuentes.

En los ataques de hoy un policía y su hermana fueron asesinados a tiros en la ciudad de Sao Paulo y tres vigilantes de empresas privadas murieron en Guarujá, municipio en el litoral del estado.

La sexta víctima fue el guardia carcelario Abner Machado da Silveira, de 53 años, atacado a tiros hoy en la ciudad de Campinas, 95 kilómetros al noroeste de Sao Paulo.

Los ataques a tiros y con bombas de fabricación casera tuvieron como blanco, entre otros, comisarías y cuarteles de la policía, tres casas de policías, 11 agencias bancarias, seis de venta de automóviles, dos supermercados y 30 autobuses en diferentes ciudades.

En algunos de los lugares atacados fueron dejados letreros alusivos a la "opresión" en el sistema carcelario.

El comandante general de la Policía Militar de Sao Paulo, el coronel Elizeu Eclair Teixeira, informó de que fueron detenidas cinco personas acusadas de algunos de los atentados, entre ellos un adolescente que supuestamente lanzó un petardo contra un autobús.

Los nuevos ataques ocurrieron pocas horas después de que la policía apresara en una terminal de autobuses de Sao Paulo a Emivaldo Silva Santos, considerado el jefe del PCC en el área industrial conocida como ABC Paulista.

El secretario regional de Seguridad Pública excluyó que esa detención hubiese provocado la ola de violencia y dijo que los jefes de la organización están más preocupados con las informaciones sobre el traslado de presos a una penitenciaría de máxima seguridad que el Gobierno federal inauguró recientemente en el estado de Paraná.

El funcionario aclaró que el gobierno de Sao Paulo hasta ahora no elaboró ninguna lista con los nombres de presos que pueden ser transferidos a tal penitenciaría y calificó de falsa una lista publicada por un diario.

Agregó que, a diferencia de los sucesos de mayo pasado, la policía no tenía esta vez informaciones sobre la posibilidad de nuevos atentados, que, en su opinión, no estaban planeados.

Lula anunció hoy que su ministro de Justicia, Marcio Thomaz Bastos, en una reunión que tendrá mañana con el gobernador de Sao Paulo, Claudio Lembo, ofrecerá el envío de miembros de la Fuerza Nacional de Seguridad a ese estado para reforzar el orden público.

Lembo, sin embargo, ya desechó la posibilidad de aceptar tal ayuda.

"El refuerzo policial no es oportuno ni necesario porque el efectivo de seguridad de Sao Paulo es el mayor y mejor equipado del país. El trabajo de investigación contra la criminalidad es diario y continuo", aseguró el gobernador en una nota de prensa.

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