¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Al Campo

Dos hectáreas de libertad en la cárcel de varones de Manizales

Los presos aprenden sobre el mundo del agro, desarrollando diversos cultivos y encargándose de todo el proceso de transformación.

Desde hace 3 años se desarrolla un convenio entre el SENA en Caldas y el INPEC, en el que los internos de la cárcel de varones La Blanca de Manizales aprenden sobre el mundo del agro, desarrollando diversos cultivos y encargándose de todo el proceso de transformación.

Alejandra Vallejo Sánchez, es una de las instructoras de formación cafetera y agrícola del SENA, y dice que en estas 2 hectáreas de la granja La Blanca, se siembran mora, tómate de árbol y hortalizas, que terminan en la mesa de los habitantes de Manizales.

Es tal el éxito del programa que inicialmente estaba previsto para 1.050 internos y ahora hay más de 2.000, e incluso ya se están haciendo los acuerdos para implementarlo en la cárcel para mujeres Villa Josefina y otros centros penitenciarios de Caldas.

Pero no sólo están enfocados en los cultivos, ya que también producen arequipe, cortados, mermeladas, antipastos, yogur y tortas.

Además se les capacita en proyectos artesanales de innovación amigables con el medio ambiente, como construcciones hechas en guadua, hidroponía, acuaponía, incubación de pollos de engorde y manejo de gallinas ponedoras.

La comercialización de los productos se hace a través del vivero que tiene el penal en la vía Panamericana de Manizales, y los beneficios son redimidos por unas fichas que manejan los internos para sus compras en el establecimiento penitenciario o son depositadas en sus cuentas de ahorros.

Es una estrategia de capacitación y resocialización que los lleva más allá de las rejas y barrotes, y les permite disfrutar estas 2 hectáreas donde viven su sueño de libertad.

Cargando