Panamá Black Weekend

Visitar Panamá es aprender, conocer, disfrutar, comer y comprar.

Panamá Black Weeken / Cortesía

Crónica de Uschi Levy.

Aunque me hubiera gustado estar más tiempo, 3 días en Ciudad de Panamá me alcanzaron para visitar sitios emblemáticos, entender un poco más de la historia de nuestro continente, probar cosas deliciosas, recorrer lugares mágicos y comprar muchas cosas.

Día 1:

Llegué a Panamá el sábado bien temprano, el clima delicioso y el calorcito me hicieron olvidar de la tremenda madrugada que me había pegado.

Después de dejar las cosas en el hotel, salí directo al Canal de Panamá. Yo no soy ingeniera, pero conocer un lugar así, realmente te deja con la boca abierta, básicamente, se le hizo un tajo al continente para que los barcos que querían pasar de un océano a otro (Atlántico/Pacífico) no tuvieran que ir hasta Chile, a nivel ahorro de plata y tiempo, esto es importantísimo.

El funcionamiento del Canal, además de ser una obra de ingeniería difícil de creer, es una obra de arte, se maneja todo con esclusas que van agregando y quitando agua para "armarle un caminito" al barco y que así pueda pasar de un lado al otro, mi simple explicación no le hace justicia ¡tienen que verlo!.

Del Canal me fui hacia el Biomuseo: ¡qué lugar increíble!. Fue diseñado por Frank Gehry, uno de los arquitectos más importantes del mundo, y dentro del biomuseo uno empieza a entender lo importante que es la biodiversidad de Panamá para el funcionamiento del planeta. Aprendí, por ejemplo, que el oso perezoso ¡no es un oso! De hecho, no tiene nada que ver con los osos. ¡es pariente del armadillo!

¡Ah! El Biomuseo tiene un cafecito muy lindo en donde se puede tomar algo fresco y disfrutar de un paisaje precioso.

Ya tipo 6 de la tarde, me llevaron a la Calzada de Amador. al final de la Calzada, que es un bellísimo recorrido al lado del océano, llegas a una Marina llena de barcos y sitios para tomar algo. ¡No puedo explicarles lo que es ver el atardecer desde ahí!

Después de una ducha en el hotel, derecho para el Casco Viejo, la parte antigua de la ciudad, con unas construcciones de cuento de hadas, los restaurantes, en donde principalmente se come comida de mar, aunque yo comí unas ensaladas buenísimas, tienen música en vivo, imagínense la escena: terracita, música en vivo, mojito de coco, un buen ceviche y para terminar la noche, una terraza en un 7mo piso, con vista a los rascacielos de un lado y al mar del otro, buena música y una copa de vino, ahora sí ¡a dormir!

Día 2:

Al día siguiente ¡¡¡día de shopping!!! Todas las marcas que ustedes se puedan imaginar, están ahí. Es como ir a Miami, pero más cerca, visité 4 centros comerciales ¡y me faltaron MUCHOS! Hay para todos los gustos, marcas premium, marcas económicas, tecnología, ropa, zapatos, perfumes, en serio ¡no alcanzan los ojos! Además, los centros comerciales tienen unas plazas de comidas súper completas, los precios son súper asequibles ¡y eso que aún no estábamos en el Black Weekend!

Después del día de shopping quedé agotada y me fui para la piscina del hotel. !Qué mejor manera de relajarse! 7 de la noche, una vista increíble, 27 grados y piscina.

Lea También: La importancia cultural de la tienda de barrio

Día 3:

Las ruinas de Panamá vieja, la primera Panamá tiene más o menos 500 años de antigüedad y está muy bien conservada. El recorrido no es demasiado largo y las fotos que se pueden tomar ahí son preciosas: al fondo de las ruinas, se ven los rascacielos, una mezcla entre lo antiguo y lo moderno que vale la pena visitar.

Y de ahí, una vez más al Casco Viejo, pero esta vez de día, la noche tiene su encanto, y el día también y cuando empezó a caer el sol, fuimos para Plaza Francia. ¡wow! ¡ no sé cómo describir ese atardecer. Perfecto creo que es la palabra, ahí nos metimos en un pequeño bar con hamacas y buena música y terminamos la tarde.

Ese mismo recorrido (o algo parecido) es el recorrido que alguno de ustedes va a poder hacer. ¡ Y a eso súmenle hasta un 70% de descuento en las compras porque del 14 al 16 de septiembre llega el Black Weekend!

¡Estén atentos!