¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Hambre y sed en las rancherías

Caracol Radio realizó un recorrido por el norte de La Guajira y encontró un panorama desolador por el hambre, que afecta especialmente a los niños.

El próximo miércoles se cumplen 2 meses de las medidas cautelares dictadas por la CIDH en favor de los niños, niñas y adolescentes de La Guajira. Por más de ocho horas realizamos un recorrido por toda la zona norte: Uribia, Manaure, Maicao para regresar a Riohacha. Este departamento tiene el 30 por ciento de la población indígena del país. De esos, según un estudio de Karina Acosta del Banco de la República, una tercera parte de los niños en edad preescolar sufre de desnutrición.

Al hospital de Manaure llegan entre 3 y 4 casos a la semana. Así lo comprobamos con la enfermera auxiliar quien los recibe y quien trabaja en turnos de 6 horas. Hablamos con la madre de una menor de dos años que pudimos ver baja de peso, con el vientre inflamado y con debilidad general. Había iniciado con un cuadro gripal y fue deteriorándose. Estaba deshidratada.

Cifras del DANE confirman que entre 2008 y 2013 murieron 4.151 niños, 278 por falta de comida, 2.671 por enfermedades no tratadas. Se contabilizan 48 niños en 2014 y 38 en 2015. Este año ya empezó la dolorosa cuenta.

En las rancherías que visitamos, unas pocas entre más de 1.500, la situación se repite: familias wayuú que tienen entre 8 y 14 hijos, viven en casas de barro y Trupillo. Una de las familias en la comunidad Pionia en Uribia, que hoy está gobernada por el hijo de la exalcadesa Cielo Redondo, actualmente prófuga, fue uno de los casos más impactantes.

Habían desayunado chicha y preparaban unos frijoles. Los animales alrededor del rancho tenían la piel forrando el esqueleto y del agua con que lavaban, bebían. La tierra estaba llena de estrías. El padre había salido a buscar comida pues el cierre de la frontera los dejó sin sustento. Trabajaba ordeñando en Perijá.

En la vía férrea, el paisaje del tren que transporta el carbón se interrumpe en cada punto por menores que piden agua. Lo hacen cada día después de ir a las escuelas de barro, donde por algunas horas reciben alguna instrucción.

Cargando