Pepe, el hipopótamo muerto por orden de Corantioquia, no era un peligro para las comunidades de las regiones que frecuentaba el animal.
Así lo indicaron residentes del pequeño caserío de Puerto Murillo, en Puerto Triunfo, Antioquia.
El fiscal de la Asociación de Pescadores de la región, Armando de Jesús Medina dijo que el animal convivió de manera pacífica con los pobladores del caserío durante tres años y medio.
Fue tal el grado de armonía en la relación que los niños terminaron tomando un gran cariño por el hipopótamo, relató el líder cívico.
Los habitantes del caserío aseguran que los funcionarios de la corporación ambiental de Antioquia arribaron escoltados al lugar por el Ejército y argumentaron que iban a cazar a Pepe para llevarlo a un zoológico de Barranquilla.
La sorpresa de los residentes fue mayor cuando se enteraron que el animal fue sacrificado.
El hecho causó gran indignación entre la comunidad, relató el pescador.
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